La Copa de Europa no se casa con nadie

Por Óscar Abou-Kassem
14/04/2016

Desde que la Copa de Europa cambió su formato en 1992, ningún club ha sido capaz de ganar el torneo de forma consecutiva. De hay el lema: “la Copa de Europa no se casa con nadie”. Hace un mes, el máximo favorito para ganar la orejuda era el FC Barcelona, vigente campeón. Pero el desplome en la últimas semanas en juego y resultados ha dejado fuera a los culés. No ha sido fácil. El Atlético de Madrid ha estado a un nivel competitivo extraordinario en los dos partidos de cuartos de final. Con 10 jugadores resistió en el Camp Nou y se dejó un resultado que ha resultado óptimo tras la vuelta en el Calderón.

El Cholo Simeone logró aplicar a su equipo la combinación perfecta entre intensidad, orden táctico y concentración para someter al actual campeón. Desactivar a Neymar, Messi y Luis Suárez individualmente es meritorio, desconectar a los tres ha supuesto la clasificación para el Atlético de Madrid.

Fracaso notable para Luis Enrique que sólo logró imponer el ritmo que le interesaba a su equipo cuando tuvo un jugador más en Barcelona. Ninguno de sus cambios ha mejorado al equipo y su plantilla queda tocada para lo que queda de temporada con una Liga que se les ha complicado cuando nadie lo esperaba. Y no hay tiempo para meditar en el diván. Hace un par de meses la prensa deportiva hablaba del Barcelona como el mejor equipo del mundo con media temporada por delante. El Atlético ha confirmado que las notas es mejor ponerlas en junio.

La historia de la Copa de Europa siempre fue cruel con los perdedores. El Atlético lo sabe mejor que nadie tras las dos finales perdidas en los últimos minutos. Quizás esta vez nada pueda parar su determinación.

¿La undécima?

Otra de las tradiciones para ganar la Copa de Europa es tener un día malo y recuperarse para acabar ganando el trofeo. Eso lo sabe bien el Real Madrid, al que le suele reservar ese partido tonto en los estadios de Alemania. El fútbol da tantas oportunidades que un equipo que parecía abocado a una temporada penosa tras el triste paso de Benítez se encuentra ahora en semifinales y con opciones, mínimas pero reales, en Liga.

El Madrid, al igual que el Atleti y el Barça, volvió a hacer buena la frase de Valdano de que el fútbol es un estado de ánimo. A la espera del sorteo y de no tener otro día tonto, el Madrid se presenta con opciones reales de alcanzar la undécima Copa de Europa. El Wolfsburgo no es el Bayern de Múnich pero una vez en semifinales todo es posible.

Este viernes se sabrá los cruces para semifinales. Después de lo visto en el Calderón quizás el resto de rivales prefieran evitar un viaje a la rivera del Manzanares.

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