La crisis de las pensiones prepara una tormenta perfecta

Por Andrés Tovar
15/03/2018

La situación de los jubilados en España y el debate de las pensiones amenaza con la explosión. El cierre del debate sobre las pensiones celebrado este miércoles en el Congreso, pese a las argumentaciones de Mariano Rajoy -con datos en mano y aludiendo a la “mala experiencia” vivida en los últimos años por la crisis económica-, no despejó las dudas sobre la sostenibilidad del sistema de pensiones. Por consiguiente, una discusión y una calle caldeadas están garantizadas en las próximas semanas. Comenzando este sábado 17 de marzo, día en que pensionistas y sindicatos planean grandes manifestaciones en torno al tema.

El tema está claro que no es sencillo para el Gobierno, políticamente hablando. Los jubilados en España son una parte importante del electorado del actual gobierno; un dato que corroboran instituciones como el CIS, que ha dicho que no menos de los apoyos del PP proviene de los mayores de 65 años. El gobierno lo sabe. Por ello Rajoy fue enfático en asegurar la total garantía de las pensiones. Pero también fue enfático en pedir a la oposición no hacer política fuera del Pacto de Toledo. Y ha dejado claro los tres vetos en torno al tema. No se pueden subir más porque no hay recursos. Tendrá que aplicarse el factor de sostenibilidad. Y no habrá impuesto especial a la banca, como lo han sugerido los partidos de oposición.

Pero su salida tampoco se muestra sólida. Pues las pequeñas reformas que ha propuesto, supeditadas a la aprobación de los Presupuestos 2018, no dejan de ser por lo menos inseguras, debido a la falta de los apoyos parlamentarios.

Lo más delicado del tema es que el debate sobre la situación de los jubilados en España se ha mezclado con el debate partidista. Y peor aún, comienza a usarse como arma electoral. Las razones las argumentamos arriba. La distancias entre los partidos parecen ser insalvables. Y son nueve millones de jubilados en España, según los últimos datos aportados por la Seguridad Social en febrero. Eso, sin duda, son muchos votos.

Los jubilados en España no deben ser un debate político

Será el consenso el factor determinante para adoptar cualquier medida. Pues la realidad es que el problema del sistema público de pensiones es estructural. La creciente necesidad de recursos y las perspectivas demográficas hacen inviable el modelo de la Seguridad Social –reflejado en el agotamiento del fondo de reserva–, algo en lo que están de acuerdo todos los partidos. La falta de mayoría claras en el Congreso añade incertidumbre al futuro del sistema. El gasto seguirá creciendo si no se toman medidas. Mientras en el lado de las aportaciones la todavía elevada tasa de paro y la mala calidad de muchos empleos no permiten a la Seguridad Social dotarse de los recursos necesarios.

Y lo más importante. No hay que olvidar que detrás de las propuestas de supeditar una reforma de las pensiones a los presupuestos o la de aplicar una presión fiscal a la banca, está la situación real de los mayores afectados: los jubilados en España, afectados por una inflación que ronda por el 1.6%. Los mismos datos de la Seguridad Social lo corroboran. Seis de cada 10 pensionistas, casi un 64% de los más de 9 millones de jubilados, no llega a ser mileurista. La pensión más habitual está en la franja de 550-600 euros. Con todo, el riesgo de pobreza para esta población, la que dio el gran aguante durante la crisis económica, es enorme.

El movimiento de jubilados ha sido creado por activistas de abajo. Y las manifestaciones del 17 de marzo prometen ser grandes.

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