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Estados Unidos y Rusia miden fuerzas por Venezuela
Estados Unidos y Rusia miden fuerzas por Venezuela

Estados Unidos y Rusia miden fuerzas en Venezuela

El panorama geopolítico global se ha centrado en un pulso estratégico entre Estados Unidos y Rusia. Tal y como se mantuvo en la Guerra Fría, las tensiones entre ambas potencias se elevaron en los últimos meses, siendo Venezuela un escenario central del conflicto.

El país caribeño padece una crisis política que trasciende fronteras. El régimen de Maduro es acusado como una dictadura y es desconocido por más de cincuenta países del mundo, entre ellos Estados Unidos.

No obstante, el apoyo de Rusia y China parece incondicional para que Maduro se mantenga en el poder, a tal punto que ambos países ingresaron personal militar en las últimas semanas.

Este hecho, puede significar un reto o una provocación al gobierno de Donald Trump, que en los últimos meses subió el tono en contra del régimen, dejando abierta la posibilidad de la intervención militar.

La escalada del conflicto

La Asamblea Nacional (AN), bajo el control de la oposición venezolana, declaró ilegitima las elecciones presidenciales de 2018, por no cumplir las condiciones necesarias de un proceso transparente.

A partir de enero, este organismo declaró al nuevo mandato presidencial como ilegítimo y a Maduro como usurpador.

De esta forma, el presidente de la AN, Juan Guaidó, se juramentó como presidente encargado de Venezuela, con la promesa de acabar la usurpación de Maduro, ejercer un gobierno de transición y convocar elecciones libres.

Estados Unidos fue el primer país en reconocer a Gauidó como presidente encargado. Luego se sumaron más de 50 países, dejando a Maduro con el apoyo abierto de pocas naciones como Rusia, China y Cuba.

El gobierno de Trump es el principal aliado de Guaidó y ha afirmado que Maduro debe dejar el poder. Portavoces de la Casa Blanca como John Bolton, Mike Pompeo y Elliot Abrams, se hacen eco de declaraciones como “todas las opciones están sobre la mesa”.

Putin, por su parte, ha sido muy cauteloso y, aunque sus declaraciones no han sido abundantes, sus acciones son determinantes para que Maduro siga en el poder.

Todos los intentos de los Estados Unidos por tratar el tema venezolano en la ONU, son torpedeado por los rusos.

Cuando el pasado 23 de febrero el gobierno de Guaidó intentó ingresar la ayuda humanitaria enviada por los Estados Unidos y países aliado, Rusia condenó el hecho y mandó su propio cargamento de medicinas al régimen de Maduro.

Militares rusos y centro de entrenamiento de helicópteros

Aunque Vladimir Putin no declara todos los días sobre el caso venezolano, si acciona sin titubeos. Hace unas semanas cien militares rusos arribaron a Venezuela.

La función de esos militares rusos no está clara. La prensa local se hace eco de que son asesores en asuntos militares, lo que llevaría el conflicto a otro nivel.

La reacción de la Casa Blanca fue declarar que Rusia debe salir de Venezuela y dejar el apoyo a Maduro, pero Putin hace caso omiso y sigue elevando la apuesta.

Rusia anunció que abrió un centro de entrenamiento para pilotear helicópteros en Venezuela, cuya ubicación no fue develada.

Rostec, el conglomerado estatal empresarial ruso, indicó que este centro de operaciones es para entrenar a los militares venezolanos en el pilotaje de los helicópteros de combate rusos Mi-35M.

Desde Washington consideran esta acción como una amenaza a la seguridad de la región.

La advertencia rusa a Colombia 

Putin sigue moviendo sus piezas con cautela. Además de obviar las declaraciones de los Estados Unidos, mandó una comunicación directa al otro país que más apoyo ha dado a Guaidó: Colombia.

Colombia, como vecino y principal socio comercial de Venezuela, ha liderado el cerco diplomático a Maduro en la región sudamericana.

Además de ser uno de los países más afectados por la migración masiva de venezolanos, Colombia forma parte de la OTAN.

En este sentido, el Kremlin mandó un mensaje para disuadir cualquier intención de Colombia a invadir Venezuela.

El presidente de la Cámara de Representantes colombiana, Alejandro Chacón, recibió una carta con el rótulo oficial de la embajada de Rusia.

En dicha misiva, el gobierno de Putin indica que cualquier intento de intervención militar a Venezuela, será considerado por Rusia como una amenaza a la paz internacional.

“El uso ilegítimo de la fuerza militar contra Venezuela por parte de otros Estados que respaldan a la oposición será interpretado por el Consejo de la Federación de la Asamblea Federal de la Federación de Rusia solamente como un acto de agresión contra un Estado soberano y una amenaza a la paz y seguridad internacionales”.

Para Chacón este comunicado es de suma gravedad y la considera como una amenaza a Colombia.

“Claramente es una amenaza directa al Estado de Colombia”, expresó Chacón, quien a su vez espera que el presidente Iván Duque tome las medidas diplomáticas necesarias.

“Es una advertencia al Congreso, porque finalmente somos nosotros los que permitimos al Gobierno si se hace o no algún tipo de intervención militar en territorio extranjero”, finalizó Chacón.

La jugada maestra de Putin

Estas acciones de Putin no solo elevan la apuesta sino que retan directamente a Casa Blanca, que hasta el momento solo alzan la voz en sus declaraciones.

El gobierno de Rusia quiere demostrar al mundo que tiene tanto potencial como los Estados Unidos y que Trump no está en capacidad de exigirles nada.

Este es el verdadero pulso en el que están ambas potencias. Ninguno quiere ceder, pero Putin va con acciones más tangibles, mientras Estados Unidos intenta persuadir con sanciones económicas y advertencias a todos los aliados de Maduro.

Sin embargo, con la presencia de personal ruso en Venezuela el juego toma otro matiz, ya que en una potencial intervención de los americanos, pondrían en riesgo la seguridad de los soldados rusos, llevando el conflicto a otro nivel.

En este sentido, aunque el número de militares rusos no es significativo, podría ejercer un rol de disuadir una intervención bélica.

China entra en el juego

Al igual que Rusia, China quiere defender sus intereses en Venezuela y también enviaron personal militar.

Más de 120 soldados chinos llegaron a la Isla de Margarita el pasado fin de semana, con la intención de entregar equipamiento militar.

Con este paso, China le brinda apoyo a Maduro y se pone a la par de Rusia, para tratar de disuadir las intenciones de intervención de los Estados Unidos.

Maduro guapo y apoyado 

En los primeros dos meses Maduro se vio acorralado y contras las cuerdas. Su nerviosismo era notable ante el reconocimiento internacional a Guaidó como presidente encargado de Venezuela.

Sin embargo, en marzo el panorama parece haber cambiado para Maduro. Aunque su régimen se ve afectado por la crisis eléctrica que sacude a Venezuela y las múltiples protestas populares en su contra, el apoyo ruso y chino le dieron un segundo aire en esta contienda.

Tanto así, que a pesar de las advertencias de los Estados Unidos, el régimen de Maduro le revocó la inmunidad parlamentaria a Guaidó y avanza en su plan de apresarlo.

Aunque el gobierno de Trump afirmó que una posible detención de Guaidó tendría consecuencias severas, todo indica que el régimen allana el terreno para esta acción.

La línea roja de Trump y su dilema

Venezuela se convirtió en un punto de inflexión para Donald Trump. Las constantes y altisonantes declaraciones de su gobierno, convirtieron al país caribeño en una línea roja.

Durante la campaña presidencial, Trump criticó como la administración de Obana hizo de Siria una línea roja que no fue capaz de hacer respetar.

En aquel momento, el ahora inquilino de la Casa Blanca, explicó que Rusia entró en Siria, dejando disminuido a los Estados Unidos frente al mundo entero.

Ese fantasma podría estar rondando a Trump con el caso venezolano. Aunque el secretario de estado, Mike Pomepo, dijo claramente que “Rusia debe salir de Venezuela”, sus declaraciones parecen que no surtir efectos en el Kremlin.

Igualmente, John Bolton, afirmó hace días que la presencia de militares rusos en Venezuela ponen en riesgo a la seguridad de la nación, evocando a la afamada Doctrina Monroe: “América para los americanos”.

Ahora, el turno en el juego geopolítico le toca a la Casa Blanca. Si el gobierno de Trump mantiene su postura, no solo llevará a cabo más sanciones, sino tendrá que estar dispuesto a intervenir militarmente para poner fin a la dictadura de Maduro y el comunismo en Venezuela.

Con las elecciones presidenciales de los Estados Unidos el próximo año, Trump se encuentra en una encrucijada sobre el tema venezolano.

¿Por qué Putin apoya a Maduro? 

Desde la administración de Hugo Chávez y su supuesta ideología comunista, Venezuela se alejó de los Estados Unidos y se acercó a Rusia.

Luego, Maduro se convirtió en el heredero de Chávez y bajo su régimen se hizo más dependiente de los convenios comerciales, políticos y militares con Rusia.

No obstante, el verdadero interés no es el ideológico sino el económico. Rusia está enfocada en recuperar miles de millones de dólares que Maduro les debe.

El temor de Putin es que con un eventual cambio de gobierno en Venezuela, la deuda quede congelada, ya que la mayoría de esos acuerdos no fueron aprobados por la Asamblea Nacional.

Aunado a esto, Rusia podría aprovechar a Venezuela para expandir su influencia e ingresar en el mundo occidental.

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