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El otro Bunbury

‘LOST IN TRANSLATION’
Por Marta Jurado
26/10/2015

No soy Scarlett Johanson, pero como los protagonistas de la película de Sofia Coppola, me encuentro a menudo navegando entre varias culturas, varios idiomas, varios mundos.

Un nombre es tan solo un nombre. Pero en este caso, el origen del pseudónimo artístico del ex líder de Héroes del Silencio esconde mucho más. Bunbury es en realidad un personaje que aparece por primera vez en la obra de teatro La importancia de llamarse Ernesto de Oscar Wilde, que este mes conmemora su 149 cumpleaños.

Sin embargo, Bunbury no existe. Se trata de un amigo imaginario de uno de los protagonistas de la comedia, Algernoon, quien lo utiliza para eludir ciertos compromisos sociales. “Acabo de recibir un telegrama diciéndome que mi pobre amigo Burbury está muy enfermo otra vez”, se excusa Algernoon para rechazar la invitación a una cita, una obligación social característica de la estricta sociedad victoriana en la que está ambientada la comedia. Por su parte, el cantante aragonés reconoce que “utiliza” a Bunbury para ocultar su verdadera identidad, la de Enrique Ortiz.

La crítica a la sociedad británica de una época, el siglo XIX, en la que conviven personajes elitistas típicamente ingleses, y el dandy sin ataduras son el centro de esta obra cargada de ironía. De hecho su título original The Importance of Being Earnest, A Trivial Comedy for Serious People invita al lector a adentrarse en “una comedia trivial para gente seria” y a la vez juega con el doble significado de la palabra “Earnest”. Por un lado es un nombre propio, pero en inglés también significa “serio en intenciones”. En este primer juego de palabras, pero no el único, el autor va más allá y hace que las pretendientas de los personajes principales pongan como condición para el matrimonio que sus cónyuges se llamen/sean “Earnest”. Elocuencia e ingenio son dos características que hacen de esta comedia de enredos, de apenas 60 páginas, una lectura obligada, con frases memorables como:

“No creo que me gustase atrapar a ningún hombre sensato. No sabría de qué hablar con él”
“La ignorancia es como un fruto delicado y exótico; lo tocas y se estropea”
“En la vida marital tres son compañía pero dos no”
“La esencia del romanticismo es la incertidumbre. Si me caso alguna vez, haré todo lo posible por olvidarlo”
“¡El placer, sólo el placer! ¿Hay otra cosa que mueva a la gente?”

Como admirador suyo, Enrique Bunbury ha hecho otros guiños al autor irlandés incomprendido en su época, como la canción Salomé inspirada en la obra de teatro homónima de Oscar Wilde sobre la leyenda de la hijastra de Herodes. Habrá que ver si el nuevo trabajo del cantante, MTV Unplugged. El Libro de las Mutaciones, esconde alguna otra coincidencia “wildeana”. Yo ya he encontrado una, y es que el disco se publicará el próximo 27 de noviembre, tres días antes del aniversario de la muerte del autor.

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