.
lunes , agosto 26 2019
Home / Actualidad / Deserción escolar supera el 30% en Venezuela
Las aulas venezolanas se están quedando vacías.

Deserción escolar supera el 30% en Venezuela

La educación en un país es una piedra angular para su desarrollo. En Venezuela, el sector educativo se ha visto mermado en todas sus dimensiones por la crisis económica y emergencia humanitaria.

El sistema educativo venezolano sufre actualmente los embates de las ineficientes políticas de Nicolás Maduro. Sin embargo, el desmantelamiento de la educación ha sido una política ejercida desde la llegada de Hugo Chávez al poder, con el fin de buscar el control absoluto de la educación, así como de ideologización de los jóvenes venezolanos, afirman especialistas en el tema. Esto ha socavado desde hace 20 años el desarrollo educativo del país.

Todas las cifras que se manejan en Venezuela son aportadas por organizaciones no gubernamentales. Desde el agravamiento de la crisis en 2014, las instituciones del Gobierno -que están obligadas por ley a publicar sus indicadores respectivos- dejaron de presentar cifras de todo ámbito, pasando por inflación hasta mortalidad materno infantil.

La deserción escolar es uno de esos indicadores que ha sido obviado por el Estado. Organizaciones como el Centro Comunitario de Aprendizaje (Cecodap) se han encargado de defender los derechos de los niños en el país, así como de recolectar y presentar informes sobre el deterioro de la situación en Venezuela.

Dramática deserción escolar

Fernando Pereira, fundador de Cecodap, afirma que el nivel de deserción estudiantil es de 30%, cifra que también maneja el estudio de la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (Encovi) realizado por la Universidad Central de Venezuela, Universidad Católica Andrés Bello y la Universidad Simón Bolívar.

Una tercera parte de la población no está asistiendo a las escuelas, eso se traduce en aproximadamente 1 millón y medio de jóvenes que no están asistiendo a clases o que no lo hacen con regularidad”, asegura Pereira.

Esta situación deriva en otros problemas que agravan la crisis estructural que vive Venezuela. Pereira afirma que los factores de riesgo se potencian con la grave situación educativa: “La adolescencia natural e históricamente es un momento de riesgo, es cuando inicia la ingesta de alcohol, adicciones a todo tipo de sustancias y es la edad del embarazo precoz, cifras que van aumentando en el país”.

De esta manera, la deserción funciona como un combustible a las terribles realidades que se están desarrollando en Venezuela. La Organización Panamericana de la Salud afirmó el año pasado que Venezuela es el país con mayor embarazo precoz en América del Sur.

Asimismo, la cifra de muertes violentas de adolescentes va en franco aumento. Los jóvenes, principalmente varones, son los que llenan las filas de las bandas criminales que delinquen en Venezuela.

Educación irregular

Detrás de la deserción hay muchas causas, todas ellas ligadas directamente a la crisis estructural que vive Venezuela. La deserción como tal es muy difícil de determinar, ya que en el país se presenta el fenómeno de que los niños están yendo a clase de manera irregular por el agravamiento de la emergencia humanitaria y la irregularidad de los servicios básicos esenciales.

Pereira explica que hay jóvenes que van a clase una o dos veces por semana, y cuando se va a la estadística eso no cataloga como deserción propiamente, ya que técnicamente no hay abandono del plantel. “¿De verdad eso no es deserción estudiantil? ¿Cómo se desarrolla un niño cuando va sólo dos días por semana al aula?”, se pregunta.

Muchos jóvenes venezolanos no asisten diariamente a los planteles por fallas en casi todos los servicios básicos, y por hambre. El último estudio de Encovi de 2018 retrata en cifras el deterioro social y el empobrecimiento en esta materia. Según la investigación, solo la mitad de la población escolar en Venezuela asiste regularmente a clase.

Asimismo, se detallan las razones de la inasistencia de niños y adolescentes en el país. De ese 50% de niños que falta regularmente a clases, 28% lo hace por falta de agua en sus hogares, 15% por falta de electricidad, 22% por falta de comida, 13% por falta de comida en las escuelas y 17% por falta de transporte público.

De centros de enseñanzas a centros de alimentación

Aunque las instituciones del Estado no publiquen cifras, es claro que la situación ha empeorado. En el interior del país los cortes de luz son diarios y duran horas, el servicio de agua es irregular y la falta de alimentos ha empeorado desde el año pasado, sin mencionar el empeoramiento del transporte público a nivel nacional por la falta y alto costo de repuestos.

Luego de los tres apagones generales vividos en el país en el mes de marzo, la administración de Maduro aplicó un plan de racionamiento eléctrico en donde se establece un plan de cortes de hasta 3 horas. Sin embargo, venezolanos en redes sociales denuncian diariamente cortes de energía eléctrica que duran días.

“En Venezuela las escuelas dejaron de ser centros de enseñanza para ser centros de alimentación”, afirma Nancy Hernández de Marín, quien funge como miembro del consejo consultivo de la Federación Nacional de Sociedades de Padres y Representantes. De esta manera, muchos niños asisten a las escuelas que tienen comedores sólo a alimentarse, ya que en sus hogares no pueden hacerlo con regularidad.

Además, muchos docentes han denunciado la asistencia irregular en sus aulas de clase. “La Federación maneja casos de profesores que denuncian cada semana como sus aulas de clase están vacías. En un salón de 20 alumnos a veces hay 10, otras veces van 5, otras van 14. Es muy preocupante”, indicó Hernández de Marín.

Años de incompetencia

El devenir catastrófico de la educación en Venezuela tiene años en gestación. Desde 1999 el sistema educativo ha sido objeto de políticas que apuntan a la ideologización.

“Desde la llegada de Chávez, las políticas educativas apuntaron a la ideologización y ‘chavistización’ en universidades y escuelas”, asegura Luis Bravo Jáuregui, profesor fundador de Memoria Educativa en Venezuela.

A nivel de educación primaria y secundaria, la administración chavista ha buscado cambiar el contenido educativo histórico con el fin de ensalzar la ‘revolución bolivariana’. “La institucionalidad educativa está destruida en Venezuela, fragmentada y balcanizada. A nivel de educación superior, por ejemplo, se creó un sistema paralelo de universidades al no poder controlar las universidades autónomas”, indicó Bravo Jáuregui.

De esta manera, las políticas del chavismo socavaron las bases institucionales de la educación en el país, aunado a la ineficacia y desacertada administración que se concentró en cómo aumentar votantes y adeptos, en vez de formar ciudadanos profesionales. El diagnóstico de Memoria Educativa para el cambio educativo en el país denuncia que el chavismo ha hecho de la educación un mecanismo para “el control social y la movilización partidaria”.

Los estudios de Memoria Educativa indican, a partir de los discursos de memoria y cuenta registrados una vez dejaron de publicarse cifras oficiales, que la matrícula estudiantil ha disminuido desde 2006 hasta 2018. El país pasó de 13.954.000 de estudiantes matriculados a tener 10.494.000.

“Esto, admitido por los propios voceros chavistas, evidencia un abandono de la educación en el país”, asegura el investigador de Memoria Educativa.

Para más información visite Cambio16.

Lea también: Aumentan muertes violentas de niños en Venezuela, mientras se agrava crisis humanitaria

Aumentan muertes violentas de niños en Venezuela, mientras se agrava crisis humanitaria

Check Also

Cumbre

Cumbre del G7: Amazonia, Brexit y la llegada Javad Zarif, ministro de Relaciones Exteriores iraní

La Cumbre del G7 que se celebra en Biarritz hasta ahora no ha dejado aún …