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El uso de robots colaborativos (COBOT) y vehículos de guiado automático (AGV) crece anualmente, sobre todo en la industria automotriz, pero solo disponen de dos normas específicas.
El uso de robots colaborativos (COBOT) y vehículos de guiado automático (AGV) crece anualmente, sobre todo en la industria automotriz, pero solo disponen de dos normas específicas

La robótica industrial se expande en España sin normas reguladoras

El uso de la robótica en la industria europea y española sigue creciendo. Según el último informe de la International Federation of Robotics, el suministro de robots industriales ha aumentado 7% en Europa, pasando de 67.000 a 71.000 unidades en el último año. Y en 2020 se instalarán más de 1,7 millones de nuevos robots industriales en todo el mundo.

España es uno de los principales mercados para esta tecnología. Es el décimo en el mundo y el cuarto en Europa, solo por detrás de Alemania, Italia y Francia.

Sin embargo, como sucede en otros campos, legislación y TIC no caminan al mismo ritmo. TÜV SÜD señala que queda mucho por hacer desde el punto de vista del marco normativo para garantizar la calidad y seguridad en los procesos industriales en los que están implicadas estas tecnologías.

En el sector automotriz, que encabeza el uso de la robótica industrial, los desarrollos más utilizados son los robots colaborativos (COBOT) y los vehículos de guiado automático (AGV). Estos permiten a las compañías optimizar los procesos, lograr elevados niveles de productividad y aumentar su competitividad.

Los COBOT para optimizar el trabajo en la cadena de producción viven su momento de mayor expansión desde su creación por General Motors en 1994. Estos trabajan “codo con codo” con los operarios en la cadena de producción, dando lugar a nuevas maneras de trabajar.

Productividad en aumento

Sus sistemas de seguridad, que permiten la detección de colisiones y limitan la potencia y/o la fuerza del robot, hacen innecesarias las vallas de protección perimetral, facilitando su uso en áreas en las que no se había aplicado antes por restricciones de espacio y seguridad. Un ejemplo de ello es la interacción del robot con el operario actuando como útil inteligente en operaciones de atornillado, en aquellas zonas donde al operario, por cuestiones ergonómicas y de repetitividad, le es complicado o imposible llegar. Esto a su vez permite una disminución en los tiempos de ciclo aumentando, por tanto, la productividad.

Su integración en la industria de la automoción permite, principalmente, automatizar tareas no ergonómicas o repetitivas. Y mejorar también los tiempos de montaje, flexibilizar la automatización para entornos cambiantes y automatizar el trabajo en áreas restringidas. Todo debido, principalmente, a la falta de espacio en fábrica.

AGV para agilizar la distribución

El uso de AGV también está en aumento, dado que no necesitan conductor, permiten una mejor utilización del espacio en la fábrica. Adicionalmente, ahorran espacio en almacenamientos intermedios, pues las piezas se transportan directamente desde su punto de producción hasta su punto de consumo. Además, con la robótica se optimizan las rutas de logística interna. Disponen de un sistema tipo escáner que les permite detectar obstáculos y así disminuir la velocidad o parar cuando es necesario. De esta manera, se optimiza la distribución de materiales entre áreas productivas o almacenes.

Para la consultora de la Unidad de negocio Process Safety de TÜV SÜD, Ana Díaz Ramos, “aunque estas tecnologías han sido incorporadas a los procesos productivos del sector automotriz, queda mucho por hacer desde el punto de vista del marco normativo”.

Solo una norma, la ISO-TS 15066, regula los COBOT, complementando dos normas tipo C sobre robots industriales ya existentes (UNE 10218-1 y 10218-2). “No se prevé que hasta el año 2020 salgan a la luz otras normas UNE específicas”, añade.

En el caso de los AGV, únicamente existe la UNE15025 1525 sobre carretillas, por lo que “queda un mayor desarrollo normativo”. En su opinión, “la revolución industrial 4.0 supone un gran reto para los consultores en seguridad de máquinas. Ya que queda un largo camino hasta una perfecta sinergia entre máquinas automatizadas y personas en materia de seguridad”.

Entre la robótica y los humanos

Mientras tanto, la industria 4.0 sigue avanzando y estrechando lazos entre la fábrica real y la virtual. Así hasta evolucionar a una industria 5.0 en la que los COBOT trabajarán sincronizados con los humanos y no exista ningún entorno ni proceso donde la automatización sea impensable.

TÜV SÜD es un proveedor de soluciones de calidad, seguridad y sostenibilidad especializado en ensayos, inspección, auditoría, certificación, formación y consultoría. Desde 1866, la compañía ha mantenido el compromiso de proteger a las personas, las propiedades y el medio ambiente de los riesgos relacionados con la tecnología. Con sede en Múnich (Alemania) TÜV SÜD está presente en más de 1.000 ubicaciones en todo el mundo. Opera globalmente con un equipo de más de 24.000 expertos multidisciplinares reconocidos como especialistas en sus respectivos campos. Al combinar experiencia, imparcialidad y una valiosa visión, la compañía añade valor tangible a las empresas, los consumidores y el medio ambiente. El objetivo de TÜV SÜD es ayudar a sus clientes en todo el mundo con una cartera integral de servicios para aumentar la eficiencia, reducir los costes y gestionar los riesgos.

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