Reconversión monetaria en Venezuela: ¿Un giro fatal a la desmonetización?

Por Cambio16
23/03/2018

La nueva reconversión monetaria en Venezuela es una medida del gobierno para tapar la hiperinflación que afecta al país sudamericano, afirmaron economistas. A partir del lunes 4 de junio entrarán en circulación los billetes y monedas del nuevo cono (familia de billetes) monetario en el país. Estará conformado por billetes de 2, 5, 10, 20, 50, 100, 200 y 500 bolívares. Además entrarán en circulación monedas de un bolívar y 50 céntimos. El proceso no es desconocido para los venezolanos. Se trata de la segunda reconversión monetaria en Venezuela en 10 años. En 2008, el entonces presidente Hugo Chávez puso en circulación el bolívar fuerte, asegurando que con ella se lograría lograr una “solución estructural y definitiva, para darle estabilidad al país”. Estabilidad que nunca llegó.

Tras el anuncio del jueves, expertos venezolanos en economía fijaron su posición sobre la reconversión monetaria en Venezuela. Coinciden en que solo es una medida del gobierno para tapar la hiperinflación del país. De la cual aseguran que seguirá en aumento si no se toman los correctivos correspondientes para reducirla. “La reconversión monetaria es para enmascarar la inflación y no sacar billetes, por ejemplo, de un millón y así pasar el de 100.000 a 100”, indicó el economista José Guerra al diario venezolano El Nacional.

Reconversion monetaria en Venezuela: dos momentos, el mismo drama

La nueva reconversión monetaria en Venezuela fue tomada por Nicolás Maduro en un escenario económico muy distinto -o peor- al de la reconversión que aplicó Hugo Chávez en 2007. El fallecido mandatario eliminó tres ceros a la moneda en un escenario de inflación alta. En ese entonces, se hizo bajo la promesa de llevar al país a una inflación de un dígito. Situación que en la práctica no ocurrió.

Han pasado nueve años de la primera reconversión monetaria en Venezuela. Y la inflación pasó de 31.9 por ciento en 2008 a dos mil 616 por ciento, sólo en 2017. El gobierno de Maduro se vio en la necesidad de modificar el cono monetario el año pasado. La intención en 2017 fue para agregar billetes de mil, dos mil, cinco mil, diez mil, 20 mil, cien mil bolívares. Todo en un intento de hacer frente a la vorágine de los precios de los productos. “Decidimos activar una reconversión monetaria necesaria para la economía. Pondremos en circulación un nuevo cono monetario para garantizar al pueblo de venezuela sus actividades comerciales y monetarias. ¡Defenderemos nuestro bolívar!”, dijo Maduro este jueves, durante la presentación de la nueva familia de monedas y billetes.

La escasez de billetes

Sin embargo, los economistas aseguran que esa medida no es factible. Durante la reconversión monetaria en Venezuela de 2008, se estableció un plazo especial en el cual el viejo cono monetario convivió con el nuevo por casi un año. Esta vez, solo se establecieron menos de tres meses para cambiar por completo la familia de monedas y billetes. Venezuela actualmente enfrenta una severa crisis de efectivo. Muchas de las transacciones se hacen con medios electrónicos o transferencias bancarias. De acuerdo con los economistas, esta situación se debe a que el porcentaje de billetes en circulación es muy bajo. Por ende se produce su escasez.

Sobre una posible solución a este problema con el nuevo cono monetario, coinciden en que dependerá de la cantidad de billetes que el gobierno traiga. Si son pocos, la escasez se mantendrá.

¿Qué consecuencias traerá la reconversion monetaria en Venezuela?

Uno de los argumentos que defiende el gobierno con la nueva reconversión monetaria en Venezuela es un alivio operativo a su sistema de pagos. El billete de cien mil bolívares, el de mayor denominación en Venezuela hasta el próximo 4 de junio, no alcanza para pagar una gaseosa. Además de nuevos billetes, una reconversión obliga a las empresas a ajustar los sistemas de cómputo. A los bancos a calibrar los cajeros automáticos. Y a los comercios a modificar las máquinas para el cobro del impuestos. Los precios se ajustarán en la misma magnitud, de tal forma que la medida no impactará la capacidad de compra del dinero.

No obstante, éste es un alivio bastante efímero. En ausencia de soluciones al problema inflacionario, el elevado costo de producir y poner a circular los nuevos billetes y monedas y ajustar los sistemas de procesamiento de datos será en vano. La creación de una nueva moneda ocurre en países con crisis económicas severas como parte de un plan de estabilización para salir de la hiperinflación. No hay indicio alguno de que el gobierno venezolano esté avanzando en esa dirección.

Otra consecuencia inmediata de reconversion monetaria en Venezuela será una inminente desmonetización. Si los billetes actuales van a ser sustituidos por los nuevos, no tiene sentido que se emitan piezas adicionales. Pero es dificil pensar que el Banco Central venezolano será capaz de traer los nuevos -y suficientes- nuevos billetes en un plazo de dos meses. Además los precios van a continuar aumentando por la hiperinflación en los meses previos. En consecuencia, los billetes actuales serán más escasos y tampoco habrá suficientes piezas de los nuevos. Por ende una agudización de la actual crisis de efectivo será evidente.

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