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16del16ok1Ser líderes y alcanzar las más altas responsabilidades en sus respectivos ámbitos profesionales no es tarea fácil, mucho menos si tienen que romper el techo de cristal que sufren las mujeres. seleccionadas por ‘cambio16’ con motivo de su 45 aniversario, estas 16 protagonistas del año se atrevieron a soñar con transformar el mundo y con talento, inteligencia y esfuerzo han logrado el éxito y el reconocimiento de la sociedad.

 

 

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CifuentesespCRISTINA CIFUENTES

Presidenta de la Comunidad de Madrid

Es republicana, agnóstica, tiene cinco tatuajes y un punto rebelde que la alejan del estereotipo de militante de derechas del Partido Popular. Cristina Cifuentes (Madrid, 1964) se ha revelado como un auténtico animal político y acapara miradas tanto dentro como fuera de su partido, donde parece despertar mayor simpatía que el resto de sus compañeros.

En un año se ha convertido en presidenta de la Comunidad de Madrid –con permiso de Ciudadanos-, se ha puesto al frente de la gestora que dirige la formación en la región tras el declive del aguirrismo  –tocado por la Gürtel y casi hundido por la Púnica–, y aparece en las quinielas como clara aspirante a suceder a Mariano Rajoy. No obstante, ella, que se ha mostrado muy abierta a unas primarias, siempre niega estar en carrera alguna.

Licenciada en Derecho y con un máster en Administraciones Públicas, pertenece al cuerpo de Técnicos Superiores de la Universidad Complutense. Siempre tuvo clara la pasión que despertaba en ella la política y con sólo 16 años se afilió a Alianza Popular. Fue en 1991 cuando entró en la Asamblea de Madrid, donde pasó más de dos décadas.

El punto de inflexión en su carrera  lo marcó la llegada al Gobierno de Mariano Rajoy en 2011, momento en el que éste la situó al frente de la Delegación del Gobierno de Madrid. Cristina Cifuentes supo aprovechar esta oportunidad y se alejó del perfil bajo de sus predecesores. Utilizó la delegación como un trampolín, siempre de la mano de Marisa González, anterior jefa de prensa de Alberto Ruiz-Gallardón. Entre las dos labraron la imagen de la delegada “todoterreno”.

Esta etapa estuvo marcada, además de por las batallas internas, por las numerosas manifestaciones que se celebraron en Madrid. Cifuentes estuvo en el ojo del huracán por las violentas cargas policiales y los abusos de autoridad de los agentes.

Fue el 6 de marzo de 2015 cuando, tras una llamada de María Dolores de Cospedal, dio el sí quiero a ser candidata a la Presidencia de la Comunidad. Amiga de Albert Rivera (ha llegado a confesar que su relación personal es “de hace mucho tiempo” y que el secreto puede estar en que nunca hablan de política), desde el principio supo que tendría que contar con Ciudadanos para enfrentar un gobierno en la región y en esa clave llevó la campaña. Para conseguir su apoyo, entre otras cosas, tuvo que firmar el decálogo de buenas prácticas que incluía que todos los diputados se quedaran sin aforamiento y que sólo pudieran ostentar un cargo público durante dos legislaturas.

Se define como liberal y tira de las palabras “consenso” y “diálogo” siempre que tiene oportunidad, aunque la oposición le recrimine el poco uso de las mismas en la Asamblea. Con gran presencia mediática y usuaria habitual de las redes sociales, sus jornadas son maratonianas. Cifuentes ha llegado a desvelar que con cuatro horas de sueño tiene suficiente para enfrentar su jornada laboral y ya es mítica su frase: “Sin tacón no hay reunión”.

Ha sido la “moderación” (con respecto a su partido), sobre todo en temas sociales, la que le ha hecho acaparar titulares y marcar distancias con los suyos. Recordados son la defensa de la ley de plazos del aborto, la aprobación del matrimonio homosexual o la paralización de la privatización de seis hospitales en Madrid.

Entre sus puntos débiles, además de su dependencia de Ciudadanos, está su lista en Madrid. No fue confeccionada por ella y puede darle sorpresas. Aunque en más de una ocasión ha asegurado que no le temblará la mano a la hora expulsar a un imputado (ahora investigado). También tiene que controlar los restos del aguirrismo en sus filas, que todavía le dan algún que otro quebradero de cabeza. Uno de los últimos, la votación sobre la gestación subrogada: tres diputados conservadores del PP dijeron ‘no’ y dejaron en evidencia su control.

Le gustan los toros, leer a Borges y disfrutar de directores como los hermanos Coen y Woody Allen. Séptima de ocho hermanos, es hija de un general de artillería y un ama de casa. El accidente de moto que tuvo en 2012, en el que creyó que iba a morir, marcó un antes y un después en su vida. Desde entonces, no habla del futuro. Aquel accidente la ancló al presente.

POR MARÍA JESÚS HERNÁNDEZ

ROSAORIOLROSA ORIOL

Cofundadora, vicepresidenta y directora creativa de Tous

Con su característico pelo corto y un osito asociado a la imagen de su marca Tous, Rosa Oriol puede presumir de ser una de las figuras más influyentes del mundo empresarial español. Nacida en Manresa (Barcelona) en 1946, casada y con cuatro hijas, es la cofundadora, vicepresidenta y directora creativa de Tous, una firma de tradición familiar basada en un concepto de joya-moda con un estilo fresco. Ha llevado a la marca española a la cima del éxito, gracias a su creatividad e infinita dedicación.

El emblema de su compañía nació en 1985, “en uno de mis viajes, cuando vi un osito de peluche en un escaparate y pensé en los recuerdos entrañables de la infancia. ¿Por qué no hacerlo en oro? Hoy se ha convertido en un amuleto de buena suerte para millones de personas en todo el mundo, y para nosotros, marcó el inicio de nuestra expansión internacional”, relata la empresaria de esta marca de joyería y accesorios de lujo accesible, que celebra sus 50 años de profesión y ha presentado el libro Rosa Oriol & Tous. Su singular modelo de gestión, basado en la flexibilidad y la calidad, y su forma de entender las tendencias, le han permitido una rápida expansión internacional.

Tiene presencia en los cinco continentes, con más de 500 tiendas en ciudades como Barcelona, Madrid, Nueva York, Miami, Shanghái, Tokio, Moscú, México DF o Dubái. Durante 2015, la marca generó unas ventas de 368 millones de euros, que representan un crecimiento del 18% respecto al año anterior. Su trayectoria la ha hecho merecedora de numerosos premios y reconocimientos, como el IWEC 2010 de la Cámara de Comercio de Barcelona o el Vogue Joyas Award en 2014.

POR ORES LARIO

CRISTINAIGCRISTINA IGLESIAS

Artista

Cristina Iglesias es, sin duda alguna, la artista española con mayor proyección internacional en la escena actual del arte contemporáneo. Para comprobarlo, tan sólo hay que desplegar la cartografía global de sus obras públicas instaladas de forma permanente en ciudades de países como Noruega, Brasil, México, Gran Bretaña, Estados Unidos o Bélgica, un logro que pocos artistas españoles han conseguido. Por si esto no fuera poco, su trabajo ha sido objeto de exposiciones individuales en museos tan prestigiosos como el Guggenheim de Nueva York, en el Museo Ludwig de Colonia, en la Pinacotea de São Paulo, en la Bienal de Venecia, en el Museo Reina Sofía o la que tiene actualmente en el Museo de Grenoble.

Y es que la obra de Cristina Iglesias goza del favor tanto del público como de la crítica. Sus esculturas, que según el director del Museo Reina Sofía, Manel Borja Villel, mezclan la influencia del arte islámico y el barroco, son admiradas y disfrutadas por la gente que se acerca a contemplar el agua de sus fuentes o a dejarse llevar por sus laberintos vegetales. Pero si hay una obra icónica de Iglesias es la Puerta-Umbral que instaló en el Museo del Prado en 2006 y que forma parte de la ampliación de esta institución. Inspirada en las entradas monumentales de las grandes catedrales y edificios históricos, esta puerta tiene un carácter ceremonial, pues sólo se abre al público para las grandes ocasiones.

Pero lo que muy pocos saben es que este muro vegetal de bronce se mueve seis veces a lo largo del día para que los paseantes puedan entrar y habitar los lugares que se crean. Cada dos horas, el tiempo que aproximadamente un visitante pasa en el museo, las puertas cambian de posición y nos recuerdan que en el arte nada es lo que parece.

POR JAVIER MOLINS

DANCAUSAMARÍA DOLORES DANCAUSA

Consejera delegada de Bankinter

Cuando la nombraron consejera delegada de Bankinter, en octubre de 2010, comenzó un curso en Harvard para ejecutivos novatos en el que le exigían que preparara el discurso del día de su jubilación. Lo tuvo muy claro: “Hay que dejar a los políticos y a los artistas las luces, los focos, la fama y la gloria. A los directivos nos toca trabajar duro para que la sociedad prospere”. María Dolores Dancausa Treviño (Burgos, 1959), una de las mujeres con más poder en España y de las que mayor proyección tiene en el IBEX35, es consciente de que le debe todo lo que ha logrado en la vida al talento, el tesón y la determinación, ese empeño que evidencia en circunstancias extraordinarias la gente corriente que no busca candilejas, pero que sabe que en la pasión se encuentra el secreto del éxito y, también, en la valentía de quien se deja llevar por un espíritu indomable para transformar la realidad.

Procede de una familia de políticos y abogados. Su abuelo fue diputado y su bisabuelo y su padre, alcaldes de Burgos. De ellos aprendió que, cuando un político dice adiós, se acaba la influencia y comienza el olvido y la traición. Aunque su padre, empeñado en que sus hijas tuvieran independencia económica, quería que estudiara Farmacia, al igual que cinco de sus siete hermanos se inclinó por el Derecho. Le debe a su madre un afán de exigencia personal que le lleva a valorar los logros en su justo término, sin margen para la autocomplacencia. Por eso, como mujer, no cree en cuotas ni en discriminaciones, tampoco en tópicos ni estereotipos, sólo en la igualdad de oportunidades. Y cuando la familia aprieta es partidaria de conciliar porque dejar el trabajo por las tareas domésticas es un error grave. Casada y con tres hijos, admira en las mujeres su capacidad de trabajo y responsabilidad.

Tras licenciarse en Derecho por el Colegio Universitario San Pablo CEU, cursó programas de dirección en la Harvard Business School y un AMP (Advance Management Programme) por la Escuela de Negocios INSEAD (Fontainebleau). Toda su carrera se ha desarrollado en el sector financiero; primero en el Banco Exterior de España y después en Bankinter. En el año 2000 participa en la creación de la compañía aseguradora Línea Directa. Es su primer gran triunfo, no sólo por la oportunidad de poner en marcha una nueva empresa, sino por liderar la modernización de un sector que estaba anclado en el pasado. Es la compañía que más rápidamente ha crecido en el ámbito de los seguros.

Ya en Bankinter se ha erigido como una de las voces más claras que han hablado con personalidad propia en la reestructuración bancaria española, dirigiendo un proceso de consolidación y rentabilidad avalado por los resultados en una entidad financiera de tamaño mediano pero con unas características únicas. Las entidades que han sobrevivido son muy pocas –12 de 50– y las que hoy operan sin fusiones o absorciones se reducen a una: Bankinter. “Hemos hecho las cosas de forma diferente, no hemos crecido por adquisición sino por innovación y tecnología”.

Pese a que descubrió los beneficios de la soledad cuando recorrió por primera vez sin compañía el Camino de Santiago, es consciente de que sin la complicidad de los suyos, tanto en casa como en el trabajo, no habría llegado tan lejos. Por eso considera la lealtad como un valor fundamental, así como la generosidad –“no me gusta la tacañería ni espiritual ni económica”–. Además del trabajo, tiene otra obsesión: sus hijos, y hace votos por que sean “buena gente, sencillos, humildes, que no se les vaya la cabeza”. Quiere que sepan enfrentarse a la vida. Le gustaría inculcarles el espíritu de Rudyard Kipling en el archiconocido poema If, “para que estén preparados cuando lleguen los malos momentos”.

POR JUAN EMILIO BALLESTEROS

PILARLOPEZPILAR LÓPEZ

Presidenta de Microsoft Ibérica

Pilar López (Astorga, León, 1971) asumió la presidencia de Microsoft Ibérica el 1 de julio de 2015. Su predecesora, María Garaña, que pasó a ser vicepresidenta de la empresa tecnológica para EMEA (Europa, Oriente Medio y África), le dejaba el listón bien alto y grandes retos a los que enfrentarse.

Su aterrizaje en Microsoft Ibérica se produjo pocos meses antes del lanzamiento de la nueva versión de Windows, que consiguió situarse a los seis meses en el segundo sistema operativo más usado. Sin embargo, los retos de López van mucho más allá. Seguir la estela de Apple y Google en la nube es una de ellas, al igual que conseguir que la empresa se coloque como referencia en el internet de las cosas y enarbolar la transformación digital de todos los sectores.

Aunque la “nube” ocupe mucho espacio en su mente, Pilar López es una mujer comprometida con problemas reales de hoy: la educación, la diversidad, la igualdad de género, la conciliación de la vida laboral y personal, son sólo algunos de los temas que defiende públicamente.

Licenciada en Dirección y Administración de Empresas, con especialización en Finanzas por ICADE, su carrera estuvo centrada en estas últimas, comenzando por J.P. Morgan, donde ocupó diferentes puestos en Madrid, Londres y Nueva York, para pasar a Telefónica, empresa en la que desempeñó distintas funciones como directora financiera de O2 o Telefónica Europa.

A lo que hay que sumar que es una mujer de su tierra. De Astorga, su localidad natal de la que comparte en redes cualquier momento que pasa allí; y de España, a la que defiende de críticas  y de la que presume tanto de su gastronomía, como de sus paisajes o su gente.

POR TERESA JIMÉNEZ

MSalasMARGARITA SALAS

Bioquímica

Más de medio siglo lleva Margarita Salas (Canero, 1938) en un laboratorio y no quiere ni oír hablar de salir de él. Esta reconocida y multipremiada bioquímica española sólo tiene un deseo: “Seguir trabajando”. Algo que no siempre es fácil. Rodeada de montañas de papel y probetas, la discípula del también asturiano Severo Ochoa recibe a Cambio16 en su despacho del Centro de Biología Molecular de la Universidad Autónoma de Madrid -que lleva el nombre del premio Nobel- para hablar de su recorrido como icono científico en España y del reto continuo que supone la investigación.

Al preguntarle por el momento en el que se encuentra, Margarita Salas se desahoga. No lleva bien la jubilación:“Me siento discriminada por ser mayor. He tenido la suerte de ser nombrada ad honorem del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y poder seguir investigando, pero hay veces que una siente que pinta poco. Tengo la sensación de que a muchos les gustaría verme en casa en lugar de aquí, trabajando”.

“Esos” tendrán que sentarse a esperar para verla así. Tupper en mano –“antes me traía sándwich pero me han reñido”–, esta incansable bioquímica llega a las 10.00 de la mañana al laboratorio para evitar la hora punta, y no lo abandona hasta las 19.30. Así todos los días salvo los jueves, que los dedica a la RAE, de la que forma parte. Las aficiones las deja para el fin de semana, aunque siempre cuando llega a su casa escucha música clásica. “Me encanta, voy prácticamente todos los sábados al auditorio a un concierto”. También disfruta leyendo. Entre sus libros pendientes, Cinco esquinas, de su compañero en la Academia Mario Vargas Llosa.

Remontarse a sus inicios es hablar del precio de ser mujer en aquella sociedad de principios de los 60 y en un campo como el de la investigación. “Yo era una persona invisible. No se contaba conmigo para nada”. Hasta su director de tesis, Albert Sols, la ninguneó por ser mujer. Margarita recuerda entre sonrisas que tiempo después, Sols llegó a confesar que cuando fue a su laboratorio para solicitar sitio para hacer la tesis doctoral, pensó: “Bah, una chica. Le daré algo que no tenga importancia porque si no lo saca adelante, no importa”.

Cierto es que todo cambió cuando aterrizó en Estados Unidos y comenzó a trabajar junto al premio Nobel. “Allí fue todo lo contrario. Era la primera vez que me sentía científica”. Viajó con su marido, Eladio Viñuela, también investigador. “Lo primero que hizo Severo Ochoa fue ponernos en grupos distintos. Irónicamente nos dijo: ‘Así por lo menos aprenderéis inglés’. Yo creo que él quería que cada uno de nosotros tuviera su independencia científica”.

Después de tres años en Nueva York, regresaron a España y volvieron a trabajar juntos en el desierto científico que era entonces este país. Pasó el tiempo y, aunque en el laboratorio todo iba bien, de puertas para fuera ella era: “La mujer de Eladio”. Fue en ese momento cuando su marido tomó una decisión: “Inició un nuevo tema de investigación para que yo pudiera ser independiente. Era muy generoso. Así comencé a ser Margarita Salas”.

Desde entonces, los avances de esta científica en el campo de la bioquímica y de la biología molecular la han convertido en un exponente de su sector y es imposible enumerar sus títulos y reconocimientos. Aunque echa en falta uno: “Hay un premio que me gustaría tener, el Princesa de Asturias. Pero se resisten a dármelo y eso que es mi tierra”, bromea.

Con respecto a la lucha de las mujeres en busca de la igualdad, no tiene duda de los avances, pero no son suficientes. “Hay mayoría de mujeres en los niveles más bajos, en los de tesis doctoral, pero a medida que escalamos, el porcentaje de hombres se multiplica”.

No olvida en esta entrevista el daño que ha provocado la crisis y los recortes. “El año pasado me tocó renovar proyecto, me lo concedieron, pero me dieron el 60% de lo que había tenido tres años antes”. Margarita Salas hace un llamamiento al próximo presidente para que se valore más la investigación y se incremente el presupuesto. “En España se destina el 1,24% del PIB cuando la media europea es del 2%. Aumentemos, al menos, hasta ese 2%”.

POR MARÍA JESÚS HERNÁNDEZ

TeresaHelbighTERESA HELBIGH

Diseñadora

De su taller salieron los vestidos que Úrsula Corberó, Inma Cuesta y Macarena García lucieron en la edición de los Goya 2016. Tres actrices y cada una con una personalidad distinta y un nombre en común: Teresa Helbig, artífice de sus modelos. Nacida en Barcelona, la diseñadora creció rodeada de tejidos en el atelier de alta costura de su madre. Inició su trayectoria en el mundo de la moda como escaparatista. Su inspiración, actitud y pasión por los tejidos y patrones, le llevaron a crear y diseñar sus primeras colecciones y encarnar un oficio, el de diseñadora, en el que este año celebra dos décadas. En su trayectoria, ha sido galardonada en dos ocasiones con el Premio a la Mejor Colección de Mercedes- Benz Fashion Week Madrid, así como con el Premio Glamour a la Mejor Diseñadora Nacional y el Prix de la Moda Marie Claire Mejor Diseñadora Novel.

Desde su taller en Barcelona, crea de forma minuciosa para muchos tipos de mujeres. La que lleva pantalones de terciopelo con camisas brillantes; la que prefiere lucir un esmoquin o la que opta por la combinación de una falda negra con camisa blanca con colibríes bordados. Y también están las novias, que la adoran.

Teresa Helbig se inspira en una mujer de contrastes, elegante, femenina y sensual. De personalidad única, fuerte y sofisticada.

La experimentación en el atelier no deja espacio a la improvisación. Los métodos artesanales de la costura conviven con las últimas técnicas en el uso de los tejidos, la piel o los bordados. Cada seis meses presenta sus colecciones en un desfile y el movimiento de las prendas que idea es como el alma de los exquisitos materiales que se emplean para confeccionarlas, poesía visual.

POR ORES LARIO

LAURAROSLAURA ROS

Directora de Volkswagen España

Su primer coche fue un Polo de segunda mano, pero si entonces le hubiesen vaticinado que iba a ser líder en un mundo dirigido por hombres, seguramente habría dicho: “yo pongo la pasión, el destino hará el resto”. Y éste ha querido que hoy sea directora de Volkswagen España. Laura Ros (Barcelona, 1971) es la ejecutiva más brillante en el sector de la automoción, pero el camino que ella ha abierto lo iniciaron hace décadas otras mujeres, como Magda Salarich, que llegó a ser directora general de Citroën España en 1999; Cecilia Boned, consejera delegada de Arval desde 2011 y Mary Barra, CEO de General Motors desde 2013.

Licenciada en MBA por Esade, casada y con dos hijos, empezó su carrera en 1994 en Nissan Europa. Pertenece al Grupo Volkswagen desde 1997, cuando ingresó en el área de producto de la marca. En 2001 es nombrada directora de Marketing de Skoda. En 2009 regresa a la matriz como responsable de Planificación y en 2011 asume la dirección de Posventa hasta 2013, cuando se hace cargo del área de Marketing. Su mayor mérito es no haber dejado de ser ella misma en todo este tiempo, ofreciendo a la empresa los mejores resultados.

“Este es un sector que te engancha desde el principio. El automóvil es un mundo apasionante, vivo, cambiante, en el que siempre te enfrentas a nuevos retos”. Sabe que los jóvenes menores de 20 años no ven la tele y eso le lleva a apostar por la revolución digital. Para conquistar hay que aportar valor “y el cliente ya navega y compra online, tenemos que estar a la altura”.

Precisamente la nuevas tecnologías le permiten una mayor capacidad de conciliación aunque, como cualquier madre, le gustaría pasar más horas con sus hijos. “La conciliación es un complicado juego de equilibrios donde el tiempo se convierte en un bien escaso y prima más la calidad que la cantidad”.

POR JUAN EMILIO BALLESTEROS

rosagarciaROSA GARCÍA

Presidenta de Siemens España

El colapso le pilló en un hotel danés. Abrió los ojos y se preguntó: ¿dónde estoy? El vértigo casi le hace caer. Llevaba días cenando del minibar, cogiendo un avión tras otro, visitando países, trabajando, trabajando. Rosa García (Madrid, 1965) había hecho cumbre con Microsoft y desde allí arriba no le gustó lo que vio. Se contempló a sí misma sin familia, sin ocio, sin vida. Se tomó un año sabático y cuando regresó era una mujer distinta: había descubierto cómo la tecnología cambia la existencia de la gente y procura su bienestar y, desde ese momento, se empeñó en construir un mundo mejor desde Siemens España. Ahora concilia trabajo y familia, volcándose con sus tres hijos: “Me levanto poco antes de las siete; organizamos desayunos y mochilas. Intento regresar hacia las ocho de la tarde. Me dedico a la pequeña, luego a los mayores. Me acuesto y leo un rato antes de dormirme”.

Licenciada en Matemáticas por la Autónoma de Madrid, lo primero que recuerda es que jugaba con su padre a hacer magia con la multiplicación: “Hay personas que somos capaces de ver la belleza en un teorema”. Quiso dedicarse a la docencia para ayudar a la gente a desarrollarse, que es lo que hace hoy desde la empresa. Su madurez profesional empezó a fraguarse en la japonesa NEC, en Alemania, y en Word Perfect, ya en España. Entre 1991 y 2010 trabajó en Microsoft.

Se sienta en los consejos de Acerinox y Bankinter y es miembro del Consejo Rector de la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD). Pretende reforzar los lazos entre la compañía y la sociedad, sobre todo a través de la formación. “Quiero que Siemens atraiga talento y premie la excelencia. No se trata sólo de tener buenos productos. 300.000 licenciados deben irse de España, son lo mejor de lo mejor y queremos ser un faro en su vuelta”.

POR JUAN EMILIO BALLESTEROS

RUTHBERUTH BEITIA

Atleta

Ruth Beitia (Santander, 1979) sabe que en el deporte existe la resurrección. Después de los Juegos de Londres, en 2012, dio su carrera por terminada con un cuarto puesto, pero con el tiempo volvió a saltar por afición. Desde ahí no fue difícil convencerla para que compitiese de nuevo. Y no pudo tomar una mejor decisión, pues ha sido después de aquello cuando han llegado sus mejores resultados.

“La vida me dio una segunda oportunidad y la estoy aprovechando. Me lo estoy pasando bien, disfruto más que nunca de la competición. Cada día que puedo entrenar y competir para mí es un regalazo”, cuenta la atleta. Tiene medallas europeas y mundiales, pero le falta la guinda del pastel, el sueño de todos los atletas. “Nadie quiere esa medalla olímpica más que Ramón [Torralbo] y yo, Río es la única oportunidad que nos queda, pero eso no me hace tener presión”.

Beitia habla en plural porque, aunque las piernas que saltarán en los Juegos son las suyas, no hay atleta sin equipo. En su caso hay una figura clave, Ramón Torralbo, un entrenador que la moldeó hasta ser la deportista que es y con quien trabaja desde hace 26 años: “Ahora nos guiamos más que nada por sensaciones, él me deja hacer y hablar la primera después de cada salto. Cuando termino me dice qué ha visto y corrige cosas”. Hoy en día Beitia, que tiene una agenda apretadísima, no entrena tanto como de joven. Ya no lo necesita: “Soy una deportista bastante atípica, he tenido suerte con las lesiones y me puedo dedicar más a la calidad que a la cantidad”.

El atletismo es la vida de Ruth Beitia, una cuestión familiar. Todos sus hermanos saltaban, corrían o lanzaban y ella no iba a ser menos. Su padre llegó a ser olímpico como árbitro en Barcelona. En su caso la cuestión no era si hacer atletismo sino en qué disciplina: “Cuando empecé con Ramón me pasó por todas, pero en lo que destaqué fue en salto. El salto me eligió a mí”.

En los últimos meses ha conseguido una nueva medalla, la plata en el mundial en pista cubierta. Sólo la niña prodigio del salto, Vashti Cunningham, de 18 años, la derrotó. “Es una cría que tiene un futuro prometedor, un referente, pero el deporte me ha enseñado el respeto por el rival y ella es una más entre todas”, señala Beitia.

La atleta responde al teléfono solícita y con gran amabilidad porque, según ella, hablar con los medios “forma parte del trabajo”. No le sobra el tiempo, además del atletismo estudia la carrera de psicología y es diputada autonómica por el PP.

La política que ella ejerce no es lejana al deporte. Los atletas dependen en buena medida de las subvenciones públicas y, por eso, han notado que estos años no han sido de bonanza. “Hemos vivido una crisis y los últimos de la fila hemos sido los deportistas, pero entendemos que hay que priorizar educación, sanidad y servicios sociales. Los deportistas lo somos porque nos gusta lo que hacemos”, explica la saltadora.

A Beitia le quedan por delante unos meses más de saltos. Ella y Miguel Ángel López  (en marcha) son los únicos que parecen con opciones entre los atletas españoles que acudirán a los Juegos. Río, con una medalla, sería el final perfecto a la segunda escena de una carrera en dos actos.

POR GONZALO CABEZA

raventosMARÍA DEL MAR RAVENTÓS

Presidenta del Grupo Codorniú

Dirige desde 1998 la empresa familiar más antigua de España, donde es costumbre bautizar con cava a los recién nacidos, y su mayor éxito es haber conseguido innovar en tiempos de crisis sin perder la identidad de una marca secular ni el sabor de la tradición. El cava ha sido el buque insignia de las bodegas catalanas durante el último siglo y María del Mar Raventós (Barcelona, 1952) ha sabido dimensionarlas impulsando su expansión internacional. Sus viñedos se extienden hasta la ribera del Duero, Rioja, Aragón, Argentina y California y su enorme producción emplea a casi un millar de trabajadores.

No le resulta complicado dirigir este emporio: se entrena en casa, con sus seis hijos, a los que reúne cada vez que puede y juntos hacen catas de vinos y “se forma un jaleo que me encanta”. Licenciada en Ciencias Económicas y Filosofía y Letras por la Universidad de Barcelona, presume de que nunca falta una botella de cava en su nevera y asigna los logros no a las personas, sino a los equipos, a los que transmite ilusión: “Atribuirme el éxito sería ridículo”. Se decanta por la uva Tempranillo, que es muy española, y confiesa que le espanta la dejadez y que sólo teme a lo que no tiene solución. Siempre ha encontrado tiempo para la familia y piensa que las leyes irán hacia ese objetivo: conciliar.

De la familia Raventós le gusta la austeridad, pura reciedumbre. “Ser austero no está reñido con gastar, no es ser rácano, pero sí no permitirse lujos que no vienen a cuento. Y es también disciplina. Es, por ejemplo, ducharse de vez en cuando con agua fría, para dominar tu cuerpo y no darle todos los caprichos. Cuando yo llegué a trabajar aquí me dieron una regla y media goma, y me gustó, era lo mismo que había vivido en casa. No hace falta tener la goma entera, que luego a lo mejor la pierdes. Es un estilo de vida. Y en cuanto a la empresa, es importante pensar siempre si el gasto es necesario: afinar la inversión”.

POR J.E. BALLESTEROS

IMonteroIRENE MONTERO

Jefa de Gabinete de Podemos

Cuenta 28 años y ocupa el tercer asiento en la fila de Podemos en el Congreso. Por delante, sólo Pablo Iglesias e Íñigo Errejón. A pocos se les escapa el meteórico ascenso de la jefa de Gabinete del líder de la formación morada y portavoz adjunta en el hemiciclo. Ágil y con las ideas claras, Irene Montero confiesa que “jamás” pasó por su cabeza estar en política institucional -aunque nunca la despreció- y que su permanencia en ella tiene fecha de caducidad. “Si antes tenía claro que la limitación de mandatos era algo esencial para hablar de democracia, después de haber visto cómo se trabaja en el Parlamento, mucho más”.  Curtida en batallas televisivas confiesa sorpresas durante estos primeros meses de trabajo: “El Congreso es un edificio muy grande que puede comerte. Nuestra vida es muy diferente a la de la mayoría de la población y eso es un problema”. De ahí su obsesión por seguir en contacto con la gente.

Pero, ¿cómo acaba una psicóloga en el Congreso de los Diputados? “Con 16 años me involucré en las movilizaciones estudiantiles contra las políticas educativas del momento. Fue ahí cuando comencé a interesarme por los asuntos de movilización social y a participar en diferentes espacios”. Montero, que militó en Juventud Comunista, sitúa su punto de inflexión en la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH). El 15M y las protestas estudiantiles en Chile –que la pillaron allí– sólo vinieron a confirmar lo que ya sabía. Que ese era su sitio.

Fue junto a Rafa Mayoral con quien inició su andadura en la PAH de Madrid, una época que recuerda con especial cariño y en la que asegura haber aprendido “muchísimo”. Relata como “al principio casi no podíamos parar ninguno. Éramos muy poca gente y había un gran nivel de desconocimiento y de incomprensión por parte de la ciudadanía. La de veces que hemos salido llorando de las asambleas, tanto por impotencia como por emoción, por el apoyo de unos a otros”.

Luego apareció Podemos e Irene Montero entendió que entrando ahora en política institucional tenían la oportunidad de cambiar cosas que desde la movilización popular estaban limitadas. “Hay que recordar que nosotros en la PAH conseguimos presentar una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) en el Congreso, pero que en dos minutos de votación la mayoría del Partido Popular acabó con ella en abril de 2013”.

Responsable de movimientos sociales en sus inicios en Podemos, Pablo Iglesias puso todos los focos sobre ella en la campaña electoral del 20 de diciembre cuando la señaló como su futura vicepresidenta y ministra de Presidencia.

Muy sensibilizada con el tema de la igualdad, reconoce que la política es “un terreno hostil” para las mujeres, aunque presume de que su formación es la que cuenta con mayor número de diputadas en el hemiciclo (tras los comicios del 20D el porcentaje de mujeres ha ascendido hasta el 39,4%, el mayor desde 1979). “Es verdad que poco a poco gracias a la presión y a determinadas leyes que se han ido desarrollando, a nivel parlamentario hemos avanzando. Pero queda mucho por hacer. A medida que escalas, cuando miras a los jefes de grupos parlamentarios, son todos presidentes; los portavoces, todos hombres; ya no te digo cuando vas al gobierno. Presidentas en nuestro país ninguna, ni candidatas; y ministras un 13% en toda la democracia. Es una cifra bajísima”.

Montero se define como una persona “muy casera” y confiesa tener muy poco tiempo para compaginar aficiones y trabajo actualmente. “Me encanta estar con mi gente, algo por lo que me tienen que tirar de las orejas, últimamente lo hago poco”. Eso sí, hay algunas cosas que no perdona. “Todas las noches antes de acostarme veo una serie”. Ahora está con El ala oeste de la Casa Blanca y acaba de terminar The Wire. También le apasiona leer, entre sus escritores favoritos: Gabriel García Márquez y Vázquez Montalbán. No obstante, lo que más echa de menos es el “leer estudioso”, sentarse con un libro y subrayarlo, reflexionarlo… “Esa dinámica de trabajo que yo tenía antes de entrar en Podemos”.

Con un máster en Psicología de la Educación, al ser interrogada sobre sus objetivos para este 2016, no duda: “Tengo que avanzar con la tesis, la tengo bastante aparcada”, aunque “lo principal es hacer tambalear el tablero político”.

POR MARÍA JESÚS HERNÁNDEZ

pilarmartPILAR MARTÍNEZ

Abogada

Si ya es difícil encontrar un profesional de la abogacía partidario de resolver los conflictos antes de llegar a los tribunales, con soluciones extrajudiciales que ahorran dinero y tiempo, puede resultar una misión imposible conjugar en un bufete la tradición de una pasantía con la revolución digital de las nuevas tecnologías, una aparente paradoja en la que se desenvuelve bien Pilar Martínez (Cangas del Narcea, Asturias, 1961), la letrada especializada en medio ambiente y urbanismo.

Su espíritu racionalista y afán esclarecedor –en ocasiones no hay nada más enrevesado que la legislación y la escasa calidad de muchas normas– le hacen pasear habitualmente por un terreno de arenas movedizas en el que el único asidero es la ética profesional y, también, el convencimiento de que la mejor garantía para el justiciable es confiar en la independencia judicial. Un equilibrio complicado cuyo fin último es conjugar la defensa de la preservación del ecosistema, el desarrollo sostenible y el uso rentable de los recursos naturales.

Licenciada en Derecho por la Universidad de Santiago de Compostela, está colegiada en Madrid y Oviedo aunque su ámbito de actuación se extiende a todo el territorio nacional. Dirige desde hace más de dos décadas el bufete Pilar Martínez Abogados, que ha logrado reunir a un prestigioso equipo interdisciplinar de especialistas. Especialista por Esade en Derecho de la Información y nuevas tecnologías, es una abogada cercana a sus patrocinados que cree en la revolución digital.

Cree que se ha pasado de no tener en consideración el medio ambiente a posturas ultraconservadoras. “Se ha convertido esto en la religión laica de nuestros tiempos. A todos nos gusta cuidar nuestro entorno y su belleza natural, pero sobre todo nos complace, como parte de la naturaleza que somos, poder vivir en ella, disfrutarla, no tener que abandonarla para que se conserve intocable”.

POR J.E. BALLESTEROS

 monicacarrMÓNICA CARRILLO

Periodista

“Me llamo Malena y es posible que muera hoy…”.  Esta es la bofetada con la que Mónica Carrillo (Elche, 1976) da la bienvenida a los lectores de su segunda novela, Olvidé decirte quiero (Ed. Planeta). “Quería atraparles desde la primera línea y además sacudirles. Es decir, ¿qué tiene que pasar para que tengamos una reflexión profunda y pensemos si estamos llevando la vida que queremos o si nos estamos dejando algún ‘te quiero’ por el camino?”. El rostro de los informativos de fin de semana de Antena 3 regresa a la ficción, pero se mantiene anclada en su vocación: el periodismo.

Fue el buen sabor de boca que le dejó su primer libro, Luz de Candela, (Ed. Planeta) y la necesidad de escribir lo que la pusieron de nuevo frente a la página en blanco. No lo oculta: “Es una válvula de escape que complementa mi pasión por la información. Es una manera de evadirme de la realidad de mi trabajo. Digamos que la ficción te permite contar otro tipo de historias y eso es muy gratificante”.

Muy inquieta, reconoce que el orden no es una de sus virtudes, pero que se desenvuelve perfectamente en su “caos”.  Para esta novela cuenta que, tras las primeras ideas y con la historia en mente, se retiró a la playa e intentó establecerse unos horarios. Ya había superado el vértigo de la primera vez, pero estaba la presión por no defraudar a los lectores ya conquistados.

Confiesa que nunca tuvo una vocación frustrada. “Escribir una novela no pasaba por mi cabeza, simplemente he ido aprovechando las oportunidades que se me han presentado”. Y en este caso, llegó vía Twitter.

“Fue una noche de Halloween, nada premeditado, pero con nocturnidad y alevosía. Me gustan mucho los juegos de palabras, las dobles lecturas, y me lancé a escribir el primer microcuento”. La respuesta fue tal que ya lleva más de 600 y tiene más de 300.000 seguidores. Los 140 caracteres no tardaron en quedarse cortos y Luz de Candela se abrió paso.

Es consciente de que ser un rostro conocido pudo beneficiarle. “Son las reglas del juego. Es normal despertar curiosidad, pero luego llega el veredicto tras leer el libro, y hasta el momento he tenido suerte: el boca a boca ha funcionado muy bien”.

A pesar de su éxito en este terreno, por la cabeza de Mónica Carrillo no ha pasado dejar en un segundo plano el periodismo. “Una faceta complementa a la otra, mi vocación sigue intacta”, aclara. Son más de 15 años de carrera en medios de comunicación. Cuando viaja al pasado recuerda que no fue tan fácil llegar. “Veía como algo muy lejano poder dedicarme al periodismo. De hecho, hice otras muchas cosas antes”. Carrillo está diplomada en Turismo y cursó estudios de Arquitectura.

“Llegué después de mucho esfuerzo”. Tiene muy presente el momento en el que consiguió ser becaria de la agencia EFE y más tarde de TVE. También cuando le hicieron su primer contrato y, por supuesto, cuando Antena 3 llamó a su puerta. “Para mí cada uno de los comienzos ha sido emocionante. Y lo sigo viviendo así. Sigo estando como una niña con zapatos nuevos”.

POR MARÍA JESÚS HERNÁNDEZ