El nacimiento de la Guitarra Eléctrica: Seis cuerdas para los dioses

Por Cambio16
10/08/2017

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Versátil, de bajo costo y relativamente fácil de tocar, la guitarra acústica era un elemento básico de la música rural. Sin embargo, una limitación física importante la relegaba en conjuntos compuestos por metales, percusión e instrumentos de cuerda orquestales: su volumen era demasiado bajo.

Lo que transforma la guitarra y su lugar en la música popular, fue el desarrollo de un método para transformar el sonido de una cuerda de guitarra que vibra en una señal eléctrica que podría ser amplificada y volver a convertirlo en sonido audible en un volumen mucho mayor.

La guitarra eléctrica, el instrumento que revolucionó el jazz, el blues y la música country y fundó el rock and roll, fue reconocida por la Oficina de Patentes de los Estados Unidos en este día en 1937, con la concesión de la patente número 2,089.171 a GD Beauchamp, uno de los creadores de las famosas guitarras Rickenbaker.

La búsqueda del volumen se intensificó durante los 1920 con la llegada de la música de las big bands y la radio comercial y del auge de la industria de grabación.

Hacia el final de la década, la era de la big band estaba en plena actividad, pero la guitarra pertenecía a la sección del ritmo y no podría ser oída en clubes, bares, o en repletos y ruidosos salones de baile. +

Desde que las grabaciones se hacían directamente a discos de fonógrafo, utilizando un cuerno acústico de grabación o un único micrófono eléctrico para toda la banda, no había manera de aumentar el sonido de la guitarra en el estudio.

Más caña a la guitarra

Alrededor de 1925 el fabricante de banjos y guitarras John Dopyera propuso una alternativia distinta de la electrificación. Tomando prestada la idea del banjo, diseñó una guitarra con cuerpo de metal y le puso en la tapa unos conos resonadores. Al contrario que las más primitivas guitarras acústicas, el sonido era creado por las vibraciones de los conos del resonador, no en el cuerpo.

Las guitarras resonadoras producían un tono fuerte y estridente que se hizo popular gracias a algunos guitarristas de blues, pero era inapropiado para muchos otros tipos de música.

Otra solución fue la de utilizar cuerdas de acero en vez de las tradicionales de tripa.

La guitarra se tuvo que alterar para resistir estructuralmente la tensión aumentada de las cuerdas de metal, y en muchos casos esto significó hacer cuerpos más grande con más refuerzos internos y mástiles más fuertes. C. F. Martin llegó a ser conocida en la década de los 30 por su Dreadnought, una guitarra acústica de tapa plana (flat-top) grande de cuerdas de acero que fue muy imitada por otros fabricantes, incluso por Gibson.

Primeros inventos

Los apaños mecánicos como la creación de la guitarra resonadora o el uso de cuerdas de acero ayudaron, pero sólo hasta cierto punto. Así que los guitarristas comenzaron a buscar las posibilidades que ofrecía el nuevo campo de la amplificación electrónica, que se había hecho posible por los recientes avances en válvulas electrónicas.

La válvula se utilizaba sobre todo para las radios y fue desarrollada en la industria tecnológica militar. Poner simplemente un micrófono delante de la guitarra funcionaría para un solo o para un grupo pequeño, y este método es todavía común entre los cantautores. Pero en una banda grande, el micrófono amplificaría el resto de la banda casi tanto como la guitarra. Lo que necesitaban los guitarristas era una manera de separar y aumentar el sonido de la guitarra exclusivamente, de forma aislada con respecto al resto de la banda.

 

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