Investigadores de su universidad, sostienen que la ecoinnovación, la digitalización y la colaboración entre empresas, administraciones y proveedores son factores decisivos para mejorar ese sector turístico
La industria del turismo global se encuentra en una interesante encrucijada: entre la presión por reducir su huella ecológica y las exigencias de un consumidor cada vez más concienciado. Al tanto de esa realidad palpable y exigente, una investigación internacional liderada por la Universidad de Navarra ha trazado una hoja de ruta para hacer más sostenibles los alojamientos hoteleros.
La sostenibilidad ha dejado de ser un elemento de marketing opcional para convertirse en una cuestión de supervivencia competitiva en los hoteles, posadas y hospedajes bajo el paraguas de la Economía Circular Inteligente (Smart Circular Economy – SCE).
El estudio, realizado por los profesores María Jesús Álvarez, Paz Morer, Carmen Jaca, Marta Ormazabal, María Isabel Rodríguez y Rafael Mora, investigadores de la Escuela de Ingeniería-Tecnum y del Instituto BIOMA, cuenta con la financiación del Gobierno Vasco a través de la convocatoria PIBA (Planes Integrales de Barrio). Este esfuerzo institucional profundiza en las palancas reales de cambio que necesita la industria hotelera para fusionar la ecoinnovación, la digitalización derivada de la Industria 4.0 y la gestión eficiente de los recursos.

La herramienta pretende ayudar a empresas y administraciones a identificar prioridades. Diseñar estrategias y acelerar la transición hacia un turismo más sostenible, resiliente y apoyado en las herramientas digitales avanzadas que unen el mundo físico con el virtual.
“Es un modelo que permite a las empresas identificar sus fortalezas y oportunidades de mejora en cuanto al consumo de energía, gestión de residuos, impacto de su actividad en la población local. Sirve también a las autoridades nacionales y europeas para identificar las políticas más eficaces y la ruta para alcanzar los objetivos. Proporciona herramientas de actuación tanto al sector como a los que toman decisiones a todos los niveles”, dice María Jesús Álvarez.
Alojamientos hoteleros más sostenibles
España registra cifras récord en el sector turístico en 2026. Alcanzando 67 millones de pasajeros internacionales durante los siete primeros meses del año (un incremento del 5,2% respecto a 2025). El gasto medio diario se sitúa en torno a los 211 euros. Reflejando un crecimiento continuo que consolida la tendencia alza, afirma el ministerio de Industria y Turismo.
Algunos sectores cuestionan que el país presenta signos de masificación turística en algunos destinos, impactando en la calidad de vida de los lugareños. Incidiendo en la escasez y el encarecimiento de la vivienda debido a los pisos turísticos, la saturación de los servicios públicos y el deterioro ambiental y de los recursos naturales.

Uno de los grandes aportes de esta investigación es la creación del primer marco de evaluación estructurado. Consiste en medir el grado de preparación real de los alojamientos hoteleros y su camino para ser sostenibles, señala la Universidad de Navarra. La primera parte del trabajo analiza los principales impulsores y obstáculos para la implantación de la SCE a partir de entrevistas con representantes de esos alojamientos y otros agentes turísticos en España.
Los hallazgos muestran que la ecoinnovación – entendida como el desarrollo de productos, procesos y servicios que optimizan el uso de recursos (agua, energía) y reducen el impacto ambiental-, la digitalización y la colaboración entre empresas, administraciones y proveedores son factores decisivos para mejorar la sostenibilidad. También la competitividad en el sector. En ese sentido, proponen un marco integrador que relaciona barreras, impulsores, innovación y resultados empresariales.
El turismo, un factor económico en España
Señalan que la segunda parte del estudio desarrolla el primer marco multidimensional. Dirigido a evaluar el grado de preparación y madurez de los alojamientos turísticos en la implantación de la SCE y otros fundamentos sostenibles. Está basado en una revisión sistemática de la literatura y en el consenso de 19 expertos de siete países. El modelo incorpora 14 dimensiones y 66 subdimensiones para medir el nivel de implantación a escala organizativa, inter-organizativa y de ecosistema.

El turismo, sin dudas, es uno de los pilares de la economía española y desempeña un papel fundamental en el desarrollo económico y social del país. Su contribución, cercana al 12% del producto interior bruto (PIB), junto con la creación de millones de puestos de trabajo, lo convierten en un sector estratégico que impulsa la actividad de la hostelería, el comercio, el transporte y la industria cultural. Además de favorecer el crecimiento de numerosos destinos.
La riqueza patrimonial, la diversidad de paisajes, el clima y la calidad de las infraestructuras han consolidado a España como uno de los destinos turísticos más importantes del mundo. No obstante, este éxito también plantea importantes retos en materia de sostenibilidad.
El aumento constante del número de visitantes implica un mayor consumo de agua y energía. Una mayor producción de residuos y un incremento de las emisiones de gases de efecto invernadero. Estos factores ejercen una creciente presión sobre los recursos naturales y los ecosistemas. “No se trata únicamente de aplicar medidas aisladas de ahorro energético. Se trata de concebir el hotel como un ecosistema vivo donde la tecnología y la circularidad van de la mano para generar valor económico, ambiental y social”, señala el estudio.

Propuestas para derribar barreras
La investigación advierte que, aunque el interés por implantar este enfoque crece, su adopción sigue condicionada por barreras económicas, tecnológicas, institucionales y sociales. Entre ellas , los elevados costes de inversión, la falta de capacidades digitales y la resistencia al cambio. Así como la escasa coordinación entre los distintos actores del sector.
Frente a estos retos, el equipo posiciona a la ecoinnovación como el motor principal de la competitividad. Cuando se cruza con las tecnologías de la Industria 4.0 el hotel deja de ser un consumidor pasivo para convertirse en un agente regenerativo. Esto significa el uso de la inteligencia artificial aplicada al control climático, el Internet de las Cosas para la gestión de residuos. O los sistemas inteligentes de optimización de recursos.

Asimismo, el modelo de la Universidad de Navarra aspira a servir de guía de autodiagnóstico para las empresas. Y se proyecta como una herramienta estratégica para que las administraciones públicas nacionales y europeas diseñen políticas de ayuda más eficaces. Elaboren normativas ajustadas a la realidad del sector y rutas viables hacia los objetivos climáticos internacionales.
En un momento en el que el turismo global busca redefinir sus cimientos tras los desafíos climáticos recientes, este rigor científico aporta luz. Específicamnete sobre cómo convertir la sostenibilidad hotelera en una realidad medible, inteligente y rentable.
+ en Cambio16.com:





