Los visitantes extranjeros dejaron 18.218 millones de euros en España solo en julio, según datos provisionales de la Encuesta de Gasto Turístico del INE
Llegaron a su fin las vacaciones de verano y, con ellas, España se anota un nuevo máximo histórico en turismo internacional; el gasto realizado por los visitantes extranjeros alcanzó solo en el mes de julio los 18.218 millones de euros, lo que representa un alza del 10,9% en comparación con el mismo mes del año anterior.
Datos provisionales de la Encuesta de Gasto Turístico del Instituto Nacional de Estadística recogen ese comportamiento alcista. Esta cifra no solo configura un nuevo récord para un mes estival como julio, sino que consolida de forma sobresaliente el mejor arranque de año de toda la serie histórica tanto en volumen de llegadas de turistas extranjeros como en el acumulado del gasto generado.
El crecimiento del gasto en 10,9% experimentó un ritmo marcadamente superior al del incremento en la llegada de personas, que se situó en un respetable 4,6% hasta alcanzar los 11,5 millones de turistas internacionales solo en el mes central del verano. En este caso, según cifras de la consulta del INE, convergieron la masificación de turistas pero optimizando el impacto económico en el territorio.

Cada turista que cruzó las fronteras en julio gastó una media de 1.579 euros, lo que supone un avance del 5,9%. Mientras que el desembolso diario escaló hasta los 218 euros, un 3,7% más que en el ejercicio precedente.
Entre enero y julio de 2026, España recibió cerca de 58,1 millones de turistas internacionales, frente a los 55,5 millones en igual lapso de 2025. Estos visitantes realizaron un gasto cercano a los 82.000 millones de euros, cifra que representa un incremento interanual del 7,8%.
España, preferida del turismo internacional
El viajero actual tiende a planificar desplazamientos con mayor vocación de permanencia. la estancia media ha sido de 7,2 días. Prueba de ello es el fuerte repunte del 12,8% en los turistas que optan por estancias superiores a las quince noches. Mientras que el número de excursionistas, aquellos visitantes que no pernoctan en España, se redujo un 3,6%. Porcentaje que consolida los viajes de duración media, primando sobre el turismo exprés.
Precisa el instituto que el 62,5% del gasto total en julio lo realizaron turistas que pernoctaron en alojamientos hoteleros, con un aumento anual del 7,8%. Entretanto, el gasto de los turistas que no viajaron con paquete turístico subió un 8,6% en tasa anual. El de los que contrataron paquete turístico aumentó un 17,4%.

España fue el país de Europa con más pernoctaciones en alojamientos turísticos durante el primer semestre de 2026, seguido muy de cerca por Italia, revelan estadísticas de Eurostat. El conjunto de la UE registró 1.321 millones de estancias de enero a junio, con estos países a la cabeza.
Además, el incremento del gasto no se concentró exclusivamente en el alojamiento tradicional, sino que permea en la gastronomía, la cultura, el ocio y el transporte local. Se busca una inmersión genuina en el destino, lo que eleva de forma natural la factura final por viajero.
En cuanto al motivo del viaje, los turistas que visitaron España por ocio generaron el 89,2% del gasto total, con un desembolso un 8,9% mayor que en julio de 2025, indica la Encuesta de Gasto Turístico.
Islas Baleares, Cataluña y Andalucía en el tope
Priorizar la calidad significa también proteger el tejido social y medioambiental de los destinos. Al captar un mayor retorno económico por cada turista que pisa el territorio, las administraciones y las empresas pueden mitigar la presión de la masificación, canalizando los flujos hacia una actividad más respetuosa, rentable y sostenible a largo plazo.
Desde la perspectiva de los organismos turísticos y la patronal del sector, analizada por medios de referencia como Hosteltur, este desempeño responde a una diversificación inteligente de los mercados emisores y a la pujanza de perfiles que buscan experiencias más completas.

Según el INE, la afluencia mayoritaria de turistas internacionales a España, estuvo liderado por visitantes del Reino Unido. Cerca de 2,2 millones de británicos viajaron al país durante ese mes, un 5,6% más que en julio de 2025. Este mercado también mantiene una importante aportación económica, al desembolsar 3.038 millones de euros, un 4,8% más el año anterior, con un gasto medio por persona de 1.389 euros.
Francia ocupó la segunda posición entre los principales mercados de origen. El número de turistas galos aumentó un 2,3% respecto a julio de 2025. En este caso, el gasto alcanzó los 1.644 millones de euros, con un notable incremento interanual del 12,6%.
Alemania y Francia, pilares tradicionales del tablero europeo, empujaron con fuerza notable; los germanos elevaron su gasto en un 11,5%, demostrando una fidelidad a prueba de coyunturas económicas. A esto se suma el dinamismo de mercados geográficamente más distantes o emergentes agrupados en el bloque del «resto del mundo», que experimentaron un repunte superior al 13%.

Canalizar el turismo masivo hacia la sostenibilidad
El mapa estival redistribuyó sus centros de gravedad. Islas Baleares emergió en julio como el destino predilecto con más de 2,56 millones de visitantes internacionales. Encabeza la clasificación con 4.145 millones de euros, equivalentes al 22,8% del gasto total. Le siguen Cataluña, con 3.707 millones (20,4%) y Andalucía con 2.691 millones de euros (14,8%).
En la Comunidad Valenciana los turistas extranjeros han dejado 2.475 millones de euros, mientras que Canarias ha tenido un ligero descenso del 1,3%, aunque ha mantenido un elevado gasto medio por visitante de 1.790 euros. En el acumulado de los siete primeros meses del año, Cataluña lidera el gasto turístico internacional con el 18,9% del total, seguida de Canarias (17,1%) y Andalucía (15,2%).

El reto actual ya no es convencer a más personas de que elijan el país como destino de vacaciones, sino garantizar la sostenibilidad de los recursos, la convivencia armónica en las ciudades y la excelencia en el servicio, reseña Forbes España. La buena noticia es que el visitante está dispuesto a pagar más por lo que España ofrece; la tarea pendiente es asegurar que esa riqueza se traduzca en estabilidad, innovación y bienestar a largo plazo para el conjunto de la sociedad.
+ en Cambio16.com:





