Jorge Neri, editor y CEO de Cambio16, recibió el Premio Cambio de Paradigma de la Fundación Starlite por su propuesta de avanzar hacia una nueva economía guiada por la consciencia y orientada hacia el bienestar compartido y la regeneración de la naturaleza.
El reconocimiento, entregado durante la XVII Gala Starlite Occident, tiene para Jorge Neri una dimensión especialmente personal. Llega después de más de una década de transformación vital y profesional, desde que tuvo que abandonar Venezuela y reconstruir su vida en España.
Venezuela estuvo además muy presente durante la gala. Para Jorge Neri, ver al país representado en una noche dedicada a la solidaridad, la reconstrucción y la esperanza tuvo un significado profundo. Su convicción es que Venezuela puede renacer y recuperar el lugar del que nunca debió salir.
Parte de la propuesta que desarrolla en La Economía de la Abundancia nace precisamente de convertir la experiencia de Venezuela en aprendizaje para otras sociedades. Cuando la desigualdad, la exclusión, la pérdida de oportunidades y la desesperanza alcanzan niveles extremos, las fracturas terminan afectando a toda la sociedad.
El lema elegido por la Fundación Starlite, Peace & Love, encontró así una conexión natural con su planteamiento. Para Neri, la paz y el amor no pueden permanecer únicamente como ideales personales. Deben formar parte también de nuestra manera de trabajar, liderar, producir, invertir y, sobre todo, crear valor.
Su propuesta plantea un cambio de paradigma. Pasar del egoísmo de la escasez a la abundancia de la consciencia. No para generar menos riqueza, sino para darle una dirección más humana.
A continuación, Cambio16 comparte la versión extendida del discurso preparado por Jorge Neri con motivo del Premio Cambio de Paradigma, incorporando también algunas de las reflexiones expresadas durante la gala.
“Quiero comenzar dando gracias a Dios, porque sin Él nada sería posible; a mi esposa Verónica y a mi familia; y, de manera muy especial, a Sandra y Antonio por este reconocimiento y por creer firmemente que podemos cambiar el mundo desde una nueva consciencia.
En lo personal, este premio tiene un significado especial porque llega después de un largo desierto. Hace más de diez años tuve que dejar Venezuela y comenzar una nueva vida en España. El exilio, un divorcio, un nuevo emprendimiento y circunstancias muy complejas desencadenaron una profunda transformación personal y profesional.
A partir de esa transformación y de años de formación holística, decidí transformar Cambio16, aquella nueva aventura, en una plataforma con propósito. Una herramienta para elevar la consciencia, defender las libertades y proteger la vida. Cero malas noticias. Solo información de valor.
Trabajar desde el propósito no hizo el camino más fácil, pero sí más auténtico. Y fue entonces cuando comprendí que debía intentar arrojar luz sobre el sistema que condiciona cada día cómo trabajamos, producimos, nos relacionamos y obtenemos los recursos para vivir. En resumen, arrojar luz sobre la economía.
De la meditación y de la experiencia nació una visión de cómo podíamos pasar de un modelo anclado en el egoísmo y el sufrimiento a otro guiado por la consciencia y orientado al bienestar.
Y esta noche hay algo que me emociona especialmente. Me siento profundamente orgulloso de ver a mi país, Venezuela, representado. Creo profundamente que Venezuela tiene la oportunidad de renacer, reconstruirse y recuperar el lugar del que nunca debió salir.
Pero renacer también significa aprender. Cuando la desigualdad crece hasta hacerse insoportable, cuando las oportunidades desaparecen y cuando demasiadas personas dejan de sentirse parte del futuro, las fracturas sociales terminan alcanzándonos a todos.
Parte de esta propuesta nació también de ese sufrimiento y de una esperanza muy sencilla. Que ningún otro país tenga que recorrer el camino que recorrimos nosotros. Y encontré una parte esencial de la respuesta en el lema de esta gala, Peace & Love. Paz y amor. Probablemente, el sueño más profundo de la humanidad.
Pero para que deje de ser solamente un ideal, debemos incorporarlo a nuestra manera de vivir, de trabajar y, sobre todo, de crear valor. Hemos demostrado que sabemos generar riqueza e innovar. El desafío ahora es convertir esa enorme capacidad en bienestar y abundancia compartida. No debemos olvidar que la paz necesita dignidad, oportunidades y esperanza.
¿Y el amor? Muy sencillo. Nadie tiene que obligarnos a cuidar aquello que verdaderamente amamos. Cuando amamos a las personas, protegemos su dignidad. Cuando amamos la naturaleza, dejamos de tratarla como un recurso infinito. Cuando amamos lo que hacemos, el beneficio se convierte también en una oportunidad de servir.


Jesús no dijo: He venido para que tengan más bienes. Dijo: He venido para que tengan vida y la tengan en abundancia. Ahí está el cambio de paradigma.
Durante demasiado tiempo hemos confundido abundancia con acumulación. Pero la verdadera abundancia consiste en expandir la vida en todas las dimensiones del ser. Esa es la base de mi propuesta para pasar del egoísmo de la escasez a la abundancia de la consciencia.
No se trata de generar menos riqueza. Todo lo contrario. Se trata de generar más riqueza, más innovación y más oportunidades, pero orientadas al bienestar compartido y con una dirección profundamente humana. A ese nuevo paradigma lo he llamado La Economía de la Abundancia.
Una economía donde todo comenzará a cambiar cuando educar valga más que distraer, cuando sanar valga más que enfermar, cuando unir valga más que dividir y cuando regenerar valga más que destruir. Entonces, la generación de riqueza y el bien común dejarán de estar en conflicto. Caminarán juntos.
La buena noticia es que esta transformación ya ha comenzado. Y esta noche tengo la prueba delante de mí. Veo un auditorio lleno de personas que ya están trabajando por ese cambio. Personas capaces de demostrar que quizá no exista un acto más profundo de paz y de amor que poner aquello que somos y aquello que tenemos al servicio de los demás y de la naturaleza.
Esta noche, ustedes son mi esperanza. You are my hope”





