La plataforma Hazlo Circular, iniciativa de la Fundación Hazloposible, permite vender objetos usados y destinar el 97% del importe a donaciones para ONG elegidas por el vendedor
La Fundación Hazloposible puso en marcha Hazlo Circular, una plataforma digital que convierte cada venta de objetos usados en una donación real para organizaciones sociales. La iniciativa permite que lo que sobra en un armario pase a sostener proyectos de infancia, inclusión y medio ambiente. Y cuenta con todas las posibilidades de hacerse sentir con fuerza, pues el mercado de segunda mano movió en España 18.810 millones de euros en 2025, casi el 1,11% del PIB.
El modelo responde a una necesidad doble. Por un lado, la tasa de circularidad en el país se sitúa en torno al 7,4%, lejos de la media europea del 12,2%. Por otro, el Tercer Sector busca vías estables de recursos sin depender solo de subvenciones o donativos directos. Hazlo Circular une ambos retos en un gesto cotidiano y accesible como es la venta de objetos usados.
Cualquier persona puede participar sin desembolsar dinero extra. Se registra de forma gratuita en la web o en las aplicaciones para iOS y Android, publica fotos, descripción y precio de ropa, libros, juguetes o material deportivo, y elige la entidad beneficiaria. Cuando alguien compra, el 97% del importe llega a la ONG tras descontar el 3% de mantenimiento y los costes de procesamiento.

La logística se resuelve con acuerdos con Correos e InPost. El vendedor recibe etiqueta o código QR y el comprador elige punto de recogida o domicilio. Al final, la plataforma emite un certificado de donación a petición del usuario, que permite aplicar las deducciones fiscales previstas en la normativa vigente. Todo el proceso queda transparente y trazable.
Las primeras entidades beneficiadas son AVAF, Asociación Empatía y Asociación Talismán. Sus proyectos atienden a la infancia y adolescencia en acogimiento, la inclusión de personas con discapacidad intelectual y la conservación ambiental. El objetivo es ampliar la red de forma progresiva para que más causas reciban este flujo de recursos.
Un proceso sencillo que transforma objetos en apoyo social
Todo comienza cuando el usuario crea una cuenta sin coste en hazlocircular.org o descarga la aplicación. Luego sube las imágenes y fija el precio de los artículos que ya no utiliza. A continuación selecciona la organización que recibirá los fondos generados por esa venta concreta.
Cuando otra persona adquiere el producto, el importe queda retenido en la tarjeta del comprador. El vendedor dispone de 72 horas para aceptar y confirmar la ONG elegida. Después envía el paquete con la etiqueta facilitada por la plataforma o lo entrega en mano si así lo acuerda.
Al confirmarse la recepción y la conformidad del comprador, la donación se hace efectiva. La ONG recibe alrededor del 97% del precio de venta. Por ejemplo, en una operación de 20 euros, tras las comisiones de la pasarela y el 3% de la plataforma, la entidad obtiene cerca de 18,85 euros.

Los gastos de envío los abona el comprador y no forman parte de la donación. La plataforma no compra ni vende los objetos; actúa solo como intermediaria tecnológica. Stripe procesa los pagos y la Fundación Hazloposible verifica previamente la documentación de cada organización beneficiaria.
El certificado de donación llega por correo electrónico si el vendedor lo solicita. Contiene los datos fiscales necesarios y permite al ciudadano aplicar las ventajas tributarias correspondientes según su situación personal. De este modo, el gesto solidario también genera un beneficio fiscal directo.
Economía circular con impacto medible en el planeta
España genera cada año cientos de miles de toneladas de residuos textiles y de otros bienes de consumo. La reutilización general evitó en 2025 la emisión de 38,9 millones de toneladas de CO₂ y el envío de 916.000 toneladas de residuos a vertederos o incineradoras. Eso equivale a 15 días de recogida municipal en todo el país.
Hazlo Circular se suma a esta tendencia y la orienta hacia fines sociales. Cada artículo que encuentra un nuevo dueño reduce la demanda de productos nuevos y, por tanto, el consumo de materias primas y energía. Además, el 88,4% de los españoles ya reutilizó algún objeto el año pasado, lo que demuestra que el hábito está consolidado.

La plataforma refuerza ese comportamiento porque el dinero no queda en el bolsillo del vendedor, sino que se destina a causas concretas. En consecuencia, el usuario asocia la limpieza del armario con un resultado tangible y positivo. Por eso la iniciativa puede acelerar el cambio de hábitos hacia un consumo más responsable.
La tasa de circularidad española sigue baja, pero iniciativas como esta aportan volumen y visibilidad. Cada venta registrada suma un dato más al flujo de objetos que permanecen en uso. Asimismo, la integración de operadores logísticos consolidados reduce la fricción y facilita que más personas participen de forma habitual.
El impacto ambiental se combina con el social. Un mismo gesto alarga la vida útil del producto y canaliza recursos hacia proyectos que mejoran la vida de colectivos vulnerables. Así, la economía circular deja de ser solo una estrategia ambiental y se convierte en una herramienta de cohesión.
Una vía de financiación que no exige donación directa
El Tercer Sector de acción social emplea a más de medio millón de personas y moviliza cerca de 1,5 millones de voluntarios. Su actividad representa alrededor del 1,2% del PIB, pero muchas entidades de pequeño y mediano tamaño enfrentan dificultades para diversificar ingresos. La dependencia de fondos públicos sigue siendo elevada.
Hazlo Circular ofrece una fuente complementaria con la que las organizaciones pueden invitar a sus comunidades a vender objetos usados y destinar el importe a sus proyectos. De este modo movilizan a simpatizantes que no siempre pueden realizar una aportación económica directa. Además, llegan a públicos interesados en la sostenibilidad que antes no conocían su labor.

Las tres entidades iniciales trabajan en ámbitos prioritarios: acogimiento de menores, inclusión de personas con discapacidad intelectual y participación ambiental. Con el tiempo la red crecerá y permitirá a más ONG acceder a este canal. La Fundación Hazloposible verifica cada organización antes de incorporarla para garantizar transparencia y correcto destino de los fondos.
El modelo no compite con la donación tradicional. La complementa. Quien vende recibe el certificado y la satisfacción de saber que su objeto genera un bien social. Quien compra adquiere un producto útil y sabe que su dinero también sostiene una causa. Por eso ambas partes ganan y el sistema se refuerza.
En un contexto de incertidumbre económica, las entidades necesitan fórmulas estables y de bajo coste de captación. Esta plataforma reduce la barrera de entrada y convierte el consumo cotidiano en un acto de apoyo sostenido. En consecuencia, el Tercer Sector gana autonomía y capacidad de planificación.
El cambio de conciencia empieza en el armario
Miguel Ángel Cervantes, presidente ejecutivo de la Fundación Hazloposible, resume la filosofía: la innovación social consiste en conectar los pequeños gestos cotidianos con grandes causas. Abrir un armario y decidir que un libro o una prenda pueden servir a otra persona y a una ONG es, en efecto, un gesto sencillo con efecto multiplicador.
La plataforma está disponible ya en la web y en las tiendas de aplicaciones. Cualquier ciudadano puede registrarse, publicar y empezar a generar impacto sin conocimientos técnicos previos. Asimismo, las organizaciones interesadas en formar parte de la red pueden contactar en hazlocircular@hazloposible.org para conocer los requisitos.

El éxito dependerá del volumen de usuarios y de la calidad de los artículos publicados. Sin embargo, el diseño elimina fricciones y ofrece garantías tanto al vendedor como al comprador. Por eso tiene potencial para convertirse en un hábito recurrente y no en una acción puntual.
Cuando lo que sobra se transforma en recurso para quien lo necesita, la sociedad avanza hacia un modelo más justo y sostenible. Hazlo Circular demuestra que no hace falta un gran sacrificio para contribuir. Basta con dar una segunda vida a lo que ya no usamos y elegir con cuidado el destino de ese valor.





