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Se ha experimentado un incremento de generación de energía eólica por los incentivos legales y las inversiones
Se ha experimentado un incremento de generación de energía eólica por los incentivos legales y las inversiones

Soplan buenos vientos para la energía eólica española

En 2018, España fue el tercer país del mundo en valor neto de exportaciones industriales de tecnología eólica. Es un sector en el que 207 centros operativos trabajan en la fabricación de equipos para la instalación, ampliación y repotenciación de los parques. Veinte centros y nueve universidades se dedican a actividades de I+D y en el que trabajan 22.578 personas. En ese periodo se han evitado emisiones de CO2 calculadas en 25 millones de toneladas por año.

En España, el sector de generación de energía eólica crece y progresa a pasos agigantados. Su desarrollo ha sido exponencial y a esta fecha se erige como la segunda fuente de generación eléctrica en el país. Es el quinto país del mundo por potencia eólica instalada, detrás de China, Estados Unidos, Alemania y la India. Y el segundo de Europa. Alemania es el primero con 29%. Le siguen España, con 20%; Inglaterra, con 9%; e Italia, con 7%.

Es uno de los sectores industriales identificados como estratégicos para el desarrollo económico y social del país, con 3.394 millones de euros de aportación al PIB nacional y 2.391 millones de euros en exportaciones.

Segunda fuente de generación eléctrica

De acuerdo con reportes difundidos por la Asociación Europea de Energía Eólica (WindEurope), en apenas una década, la eólica avanzó cinco puestos en el mix energético europeo hasta llegar a convertirse en 2016 en la segunda fuente de generación, solo por detrás de las instalaciones de gas.

Desde entonces, se ha mantenido en segunda posición. Alcanzó en 2017 18% de la cuota energética del continente. Durante ese año, la eólica generó 336 TWh. Suficiente como para cubrir 11,6% de la demanda de electricidad de la Unión Europea (UE) y quedarse muy cerca del primer puesto.

En este escenario continental, datos de la Asociación Empresarial Eólica (AEE) indican que en 2018 en España la potencia eólica instalada aumentó en 392 MW. Desde la década de los años 2000, la nación ha experimentado un importante aumento de generación gracias a los incentivos que la legislación promueve, entre otros aspectos, a las actividades de investigación y desarrollo. Y a las inversiones inyectadas por los sectores público y privado.

La eólica cubre 19% de la demanda interna

De acuerdo con la AEE, con 23.484 MW de potencia acumulada, en 2018 la energía eólica fue la segunda fuente de generación eléctrica en España. Otros resultados del sector revelan que la energía generada por el viento cubre 19% de las necesidades de consumo nacional, gracias a las operaciones de 1.123 parques instalados en 807 municipios. En contraste, la energía eólica cubre más de 5% de la demanda eléctrica en todo el mundo.

Resultados de un estudio sobre el estado de las energías renovables y el empleo de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) correspondiente al año 2018, indican que España fue el tercer país en el mundo en valor neto de exportaciones industriales de tecnología eólica. Y es superada por Dinamarca y Alemania.

Las fuentes de energía renovables cubrieron 40% del total de la demanda en España. Y entre ellas la eólica sigue siendo la tecnología estrella que lidera el espectro, al compararse con la fotovoltaica que cubrió 3%, y la termosolar, con 1,8%.

La presidenta de la AEE, Rocío Sicre del Rosal, ha afirmado que las principales fortalezas del sector eólico, como caso de éxito en España, consisten en poseer una amplia base tecnológica, industrial, de innovación y empresarial. Esta ubica al país como líder mundial y constituye una cadena de valor completa.

“Esto último posibilita, por una parte, reducir al mínimo la necesidad de importación. Y por otra, aumentar la capacidad de resiliencia de la industria ante situaciones de menor actividad local, permitiendo a la industria eólica española ser netamente exportadora”.

Incentivos legales

En general, el auge del sector eólico energético se atribuye a los incentivos que brindan, por una parte, los instrumentos legales. Entre ellos la Ley de Cambio Climático y Transición Energética, el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima y en forma determinante el Real Decreto 661/2007 del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio. Este último regula la actividad de producción de energía eléctrica en régimen especial.

En su enunciado expresa que la sociedad española demanda cada vez más la utilización de las energías renovables, así como la eficiencia en la generación de electricidad. Estos como principios básicos para conseguir un desarrollo sostenible desde un punto de vista económico, social y ambiental.

Intensificación de actividades de I+D

En territorio español operan numerosos centros de investigación y desarrollo (I+D) tecnológicos y universidades que dedican atención esmerada y plantean novedosos retos al sector eólico. De acuerdo con el informe anual de la AEE, el esfuerzo en estas actividades se sitúa por delante del realizado de media por todos los sectores de la economía española. En 2018 contribuyó con 3,06% al PIB, y en el año 2016 supuso apenas 1,19% del total de 5,2%.

Según datos de la Red Eólica Tecnológica (Reoltec), España se ubica como una importante potencia mundial en materia de propiedad intelectual generada (patentes) en torno al sector eólico. Y lo está detrás de Estados Unidos, Alemania, Japón y China.

Algunas de estas actividades de I+D se concentran en la creación de innovaciones de la eólica marina. Y entre ellas descolló el desarrollo que permitió la instalación del primer aerogenerador marino en Gran Canaria del proyecto ELISA, ubicado en la Plataforma Oceánica de Canarias (PLOCAN), por parte de la empresa Esteyco.

Tecnologías en ascenso

Algunos de los estudios que abordan las universidades, abarcan temas como la salinización de agua de mar alimentadas por sistemas eólicos, la mini eólica, el impacto de rayos en los aerogeneradores, sistemas eléctricos de velocidad variable e integración de red. También el recurso viento, modelización, turbulencia y sistemas de velocidad variable, entre muchos otros.

Juan Virgilio Márquez, director general de la AEE, explicó para Cambio16 que el sector eólico español trabaja en líneas estratégicas de I+D como es la digitalización, la eólica marina y la integración en red. Así como la aportación de potencia firme con hibridación y almacenamiento, la extensión de vida de los parques que se acercan al final de su vida útil de diseño o los nuevos esquemas financieros como los PPA (contrato de compraventa de energía).

“Todas estas líneas estratégicas son fundamentales para que la eólica continúe siendo una tecnología clave en nuestro sistema. Y para que nuestras industrias sigan siendo competitivas y referencia en el mundo”, subraya Márquez.

Juan Virgilio Márquez, director general de la Asociación Empresarial Eólica (AEE), asegura que la tecnología para generar energía eólica es clave para que las industrias sigan siendo competitivas y referentes mundiales

Operadoras y fabricantes en línea con el crecimiento

Entre las empresas mayormente dedicadas a operar parques eólicos en España está Iberdrola, con el mayor potencial dentro del sector de energías renovables. También Endesa, una de las líderes del sector eléctrico en España y la segunda proveedora en Portugal. Por su parte, Naturgy, que opera en los sectores de la electricidad y del gas, combinando y gestionando la generación de energía a través de los recursos renovables. Igualmente Siemens Gamesa, con más de cuatro décadas dedicada a la innovación y las energías renovables. Le siguen Grenergy Renovables, enfocada en el desarrollo de proyectos y producción independiente de energía renovable. Más atrás Audax Renovables, especialmente concentrada en la rama de la energía eólica. Y Solaria, especializada en energías renovables, aunque con mayor peso en tecnología solar fotovoltaica.

La industria eólica local cuenta con 195 centros de fabricación en 12 de las 17 comunidades autónomas.  Se considera que el país es el tercero de Europa en cuanto a fabricación de aerogeneradores y el quinto del mundo. Los fabricantes de aerogeneradores con manufactura en España tienen una cuota de mercado de más de 85% en el país.

Se ha determinado que 99% de los aerogeneradores que se fabrican en España tienen como destino la exportación. Y que 90% de los componentes de un aerogenerador se fabrican en el país.

Grupos de trabajo

Márquez precisa que sus asociados participan en los distintos grupos de trabajo en marcha. Estos son la columna vertebral de la asociación y aportan la experiencia y el conocimiento del conjunto de las empresas.

Estos grupos abordan la práctica totalidad de las áreas que afectan a la energía eólica, desde el seguimiento de mercados a la I+D. Además, los Grupos de Trabajo proponen iniciativas, elaboran informes y priorizan las acciones para cumplir con éxito los retos que el sector eólico tiene a futuro.

¿Pero cuáles han sido sus resultados más destacados? Según Márquez, “entre los hitos más relevantes alcanzados en el último año destaca la colaboración con REE para la mejora de procedimientos que afectan a la operación de los parques eólicos. También en nuestros grupos de trabajo se realizan seguimientos de los precios de la electricidad, la participación de la eólica en los servicios de ajuste y la entrada en operación del Mercado Intradiario Continuo, entre otros temas. Otro de nuestros Grupos de Trabajo, que es de creación reciente, sobre Extensión de Vida. Este se dedica al análisis de la normativa existente, exponer casos de éxito de extensión de vida de parques eólicos y abordar la redacción de una Guía de buenas prácticas para la extensión de vida de aerogeneradores”.

En los últimos meses la AEE elaboró el documento Impulso para la repotenciación de parques eólicos en España. Allí se recoge el posicionamiento del sector y se identifican las medidas necesarias para favorecer el desarrollo de este tipo de proyectos.

Con la transición energética

Para Márquez, estos grupos de trabajo son muy diversos y gran parte de ellos tienen un componente técnico. “Contamos además con otros grupos como el dirigido a regulación y a la transición energética. Este ha realizado peticiones del sector eólico de cara a la transición energética ante las instituciones correspondientes, alegaciones y documentos específicos que ponen sobre la mesa los objetivos e intereses del sector eólico. El Grupo de Trabajo de Fiscalidad trata temas relacionados con las propuestas de fiscalidad del sector respecto a la transición energética. Y en concreto sobre el impacto del RDL 15/2018 en la fiscalidad del sector”.

Márquez precisa que son muchos los grupos de trabajo en las distintas áreas de análisis y de mejora para el sector eólico. Y que las empresas asociadas colaboran para que la AEE cuente con los mejores expertos y profesionales para que el producto y la labor de estos grupos ofrezca un valor diferenciador como asociación.

Desafíos para el corto plazo y los grupos de trabajo

La AEE agrupa a cerca de 200 actores del sector, 90% del total, entre operadores, promotores, fabricantes, centros de I+D, universidades, asociaciones nacionales y regionales, organizaciones ligadas al sector, consultores, abogados, entidades financieras y aseguradoras, entre otros.

Consultado sobre los retos inmediatos que se plantea el sector eólico español, Márquez responde que en la actualidad “el sector eólico se encuentra en un momento de oportunidad que hay que aprovechar. Como reto inmediato, la puesta en marcha de la potencia eólica de las tres subastas celebradas en 2016 y 2017 supone una oportunidad para el crecimiento del mercado. Y tiene un efecto indiscutiblemente positivo para España por el mantenimiento de la industria eólica española, la creación de empleo, la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y el desarrollo social y económico en las zonas donde se instalen los nuevos parques, entre otras cosas. El escenario a futuro es un enorme desafío. Y la tecnología eólica está preparada para desarrollar con éxito el crecimiento del parque eólico en España”.

Agrega que la estimación para 2020, una vez se pongan en marcha las instalaciones procedentes de las últimas subastas, es que la eólica pase a ser la primera tecnología del mix en España. Según el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC), en 2030 la aportación prevista de la eólica pasará de 19% actual a 34% de la demanda total de electricidad nacional, debiéndose duplicar para ello la potencia actual instalada.

“Estas cifras ponen de manifiesto el relanzamiento del sector y el potencial de crecimiento para el sector eólico”, puntualiza Márquez.

Duplicar la potencia instalada: una oportunidad

Preguntado sobre las principales oportunidades que se observan en el sector, Márquez señala que se espera un periodo de intensa actividad para que la energía eólica pueda duplicar la potencia instalada. Y de esta manera pase a ser la primera tecnología del sistema eléctrico de la nación.

“Tenemos un marco europeo que nos da visibilidad para los próximos diez años. Precisamente la visibilidad y estabilidad a largo plazo es fundamental para atraer las inversiones necesarias que requieren las nuevas instalaciones. El sector eólico español, integrando su cadena de valor, está preparado para afrontar el reto con éxito. Sin duda, será preciso alcanzar un marco de consenso político, estabilidad regulatoria y una visibilidad retributiva para que el sector pueda alcanzar los objetivos y que se logre un óptimo desarrollo de la mejor tecnología y la eficiencia de costes financieros en el proceso. Desde la AEE esperamos que las renovables continúen creciendo en nuestro sistema energético para alcanzar los objetivos marcados”, concluye.

Cifras a destacar

  • 207 centros operativos en 16 de las 17 comunidades autónomas españolas trabajan intensivamente en la fabricación de equipos para la instalación, ampliación y repotenciación de los parques dedicados a la generación de esta energía renovable.
  • 20 centros y nueve universidades dedican actividades de investigación y desarrollo al sector.
  • 22.578 personas se benefician de oportunidades de trabajo en la industria eólica.
  • 25 millones de toneladas de gases de efecto de invernadero por año dejan de emitirse a la atmósfera, aproximadamente.
  • 40% de la electricidad que consumieron los españoles en 2018 fue aportada por las renovables, lo que reflejó un importante incremento en comparación con el año anterior, debido a lo generado por la fuente hidroeléctrica y la inusitada generación eólica registrada en algunos meses del año.
  • 2.925 millones de euros al año exporta la industria eólica en productos de alta tecnología.
  • 12% de todos los aerogeneradores y componentes instalados en el mundo han sido fabricados por la industria tecnológica española.

Para más información visite: Cambio16

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About Esteban Yepes

Periodista, egresado de la Universidad Central de Venezuela. Especializado en temas de Economía, Cultura y Relaciones Internacionales

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