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Blackout
Desde el 25 de marzo Venezuela sufre un segundo "blackout"

Blackout, un nuevo apagón en Venezuela deja calles desoladas

Blackout, es la palabra inglesa que denomina un corte eléctrico en determinada zona durante un período largo o corto de tiempo. Desde el 25 de marzo Venezuela sufre un segundo blackout. Sin electricidad, sin agua, sin efectivo, sin puntos de venta, sin señal telefónica, sin acceso a la información.

Las actividades laborales y educativas han sido suspendidas nuevamente el 27 de marzo. Informó Delcy Rodríguez, vicepresidenta ejecutiva de Nicolás Maduro. Pocos son los comercios que han abierto sus puertas en la capital venezolana.

La mayoría de los semáforos no funcionan. Las estaciones de gasolina presentan colas en vista de que los ciudadanos no saben si habrá escasez de gasolina. El metro de la ciudad capital no funciona. Solo se encuentran operativas las unidades de transporte superficial (Metrobus).

#2Blackout venezolano

El 25 de marzo a la 1:21 pm hubo un apagón en algunas zonas del país y de la ciudad capital. Luego de 5 horas aproximadamente se restituyó el servicio. Sin embargo, a las 9:00 pm aproximadamente hubo otro corte de electricidad. El gobierno de Nicolás Maduro suspendió las actividades laborales y educativas.

Según lo reporta el portal venezolano Efecto Cocuyo, luego de 23 horas sin servicio el ministro de Energía Eléctrica de Nicolás Maduro – Luis Motta Domínguez – colgó un vídeo en su cuenta de Instagram. Este muestra – según el ministro – los detrozos en el autotransformador AT2, lo que sería la causa de este segundo blackout.

El martes 26 de marzo el servicio eléctrico se había restituido en algunas zonas de la capital y otros estados de Venezuela. Ese mismo martes se emite un Comunicado Oficial, donde se atribuye el nuevo blackout venezolano a dos ataques terroristas liderados por Estados Unidos y apoyados por “lacayos locales”.

 

Ni causas ni medidas, 19 estados afectados

Sin embargo, ni el vídeo de Luis Motta Domínguez ni el Comunicado Oficial dan detalles técnicos del apagón ni de las medidas tomadas ni a tomar. No informan de los estados afectados ni del tiempo que puede durar la irregularidad del servicio.

El miércoles 27 de marzo a las 4:52 pm otro blackout ha afectado a los estados: Anzoátegui, Apure, Aragua, Barinas, Carabobo, Cojedes, Falcón, Guárico, Lara, Mérida, Miranda, Monagas, Nueva Esparta, Portuguesa, Sucre, Táchira, Trujillo, Vargas y Yaracuy. Medios locales reportan que los estados Bolívar y Delta Amacuro presentan fallas en sus sistemas y que el estado Zulia está sin servicio eléctrico desde el día lunes.

Jorge Rodríguez – ministro de comunicaciones de la administración Maduro –  señala que este apagón del miércoles se debe a una falla que genera en el sistema inestabilidad y pérdida de carga a nivel nacional. Según Rodríguez, el ataque perpetrado tenía como objetivo inutilizar las centrales eléctricas Guri, Caruachi y Macagua. 

#2Blackout, crónica de una muerte anunciada

El presidente del Colegio de Ingenieros venezolano, Ing. Enzo Betancourt, recordó el 14 de marzo que esta institución viene alertando desde hace 14 años la crisis eléctrica. Crisis que se cernía sobre la nación sudamericana como consecuencia del mal manejo del sistema.

Igualmente, el Ing. Betancourt recordó que el Colegio de Ingenieros presentó al gobierno de Nicolás Maduro un plan para el rescate del sistema eléctrico en 2018, al cual el gobierno no hizo caso.

“Hasta la saciedad hemos estado denunciando que el sistema eléctrico nacional no está en condiciones de prestar un servicio eficiente y confiable. Hemos realizado exhaustivos análisis de la situación, y hemos presentado soluciones y sugerencias. No existe el mantenimiento de estaciones y plantas de distribución. Además, se ha producido un éxodo de profesionales por las malas condiciones de trabajo y bajos salarios, y las inversiones no han sido suficientes”.

Señala el ingeniero venezolano que desde el 2009, cuando se decretó la emergencia eléctrica, no se han aplicado los correctivos necesarios repitiendo esta contingencia con mayor frecuencia e impacto.

#2Blackaout, el venezolano de a pie

Según Efecto Cocuyo, una paciente de 81 años falleció el martes. Dr. Julio Castro, médico internista e infectólogo que integra la red de Médicos por Salud, señaló que la paciente se encontraba en los servicios de Medicina Interna.

La paciente presentó una complicación respiratoria lo que requirió trasladarla a las áreas que en ese momento contaban con electricidad: terapia, quirófano y emergencia. Sin embargo al no haber ascensores por la interrupción del servicio eléctrico, la paciente no fue trasladada a tiempo para conectarla a la ventilación mecánica y murió.

 

El Dr. Julio Castro señala que la comunicación con otros médicos integrantes de la red se dificulta no solo por la falta de electricidad sino también por la intermitencia de los servicios de telefonía móvil. La crisis eléctrica no es algo nuevo para Venezuela. Desde el año 2009 la población venezolana sufre recortes diarios en el suministro eléctrico.

Sin embargo, la situación ahora es más que evidente, ya que las consecuencias las está sufriendo la capital de la República suramericana. “Esta tragedia que está viviendo Venezuela comenzó hace años en el interior del país y no se veía afectada Caracas. Pero hoy llegó a la capital”, señala a Reuters Gustavo Machado un abogado de la ciudad de Valencia.

La recesión económica y la hiperinflación echan más leña a la creciente crisis humanitaria, política, económica, social e institucional que vive Venezuela. El colapso del sistema eléctrico afecta directamente el suministro de agua que ya es bastante caótico en el país. También afecta el desmejorado sistema de transporte, dificulta las transacciones comerciales y bancarias y deja en blanco a más de un venezolano dentro y fuera de las fronteras.

¿Una nueva normalidad para el venezolano?

Al no haber electricidad, los servicios de telefonía móvil fallan y las únicas vías de información con la que cuenta el venezolano disminuyen. Salir de casa constituye una odisea que enfrenta al ciudadano a buscar efectivo para el transporte superficial y enfrentarse con el hecho de que los bancos no funcionan y los cajeros automáticos están fuera de servicio por la falta de electricidad.

El venezolano puede encontrar transporte público, pero no sabe cuánto cuesta ni hasta qué hora trabaja. No sabe si en los sitios de trabajo hay electricidad para ejercer sus funciones diarias; debe ir al supermercado y encontrar que no puede pagar con tarjeta de débito, pues los puntos no funcionan. Pero se aceptan euros, dólares y pesos en efectivo.

De otra manera todo se resume en caminar hasta el lugar de trabajo, canjear efectivo por el doble del valor, sacar dólares de donde no existen, ahorrar agua porque no hay ningún plan oficial que informe horario de recorte de agua y electricidad, hacer una inminente compra de alimentos porque no se sabe qué va a pasar, y un gran etc.

Por fuera quedan las pérdidas millonarias del sector productivo del país, el efecto que este segundo blackout ha generado en hospitales, el retraso del sistema educativo que ya lleva en su haber 2 semanas sin clases y paremos de contar.

“Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios…” (art. 25,1 Declaración Universal de los DDHH)

¿Serán los largos apagones una nueva “normalidad” para el venezolano? ¿Están garantizados sus derechos más básicos ante la continuidad de apagones y el ambiente de tensión y desinformación? Son las preguntas latentes y necesarias ante este hecho.

Para más información visite Cambio16.com 

También lea:

Apagón eléctrico en Venezuela deja 21 fallecidos en centros asistenciales

 

 

 

About Maria Rosales

Redactora. Amante del aire libre y los espacios verdes. Premisa personal: La paz por encima de todo.

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