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El deshielo y la pérdida de su hábitat están aumentando el canibalismo entre los osos polares/Pixabay
El deshielo y la pérdida de su hábitat están aumentando el canibalismo entre los osos polares/Pixabay

Deshielo y pérdida de su hábitat elevan canibalismo en el oso polar

Hace casi una década el fotógrafo Jill Ross tomó unas imágenes que le dieron la vuelta al mundo. Se trataba de un oso polar con todo el pelaje blanco de su rostro bañado en sangre. En su boca cargaba un osezno mientras se movía por los bloques de hielo en el Ártico. No es de extrañar que hechos como este sucedan. Los osos polares matan para comer y los cachorros de su especie no son la excepción. No obstante, lo que fue esporádico es ahora más frecuente.

“El canibalismo entre los osos polares es un hecho establecido desde hace tiempo, pero estamos preocupados porque estos casos que solían producirse rara vez ahora son bastante frecuentes”, advirtió el científico ruso Ilya Mordvintsev.

Varios son los factores que están contribuyendo con esta situación: por un lado está el aumento de la temperatura.

De acuerdo a investigadoras como Sarah Das, de la Institución Oceanográfica de Woods Hole, durante el siglo XX el deshielo se ha disparado. La velocidad con que el hielo desaparece se ha acelerado desde mediados de 1800 hasta la actualidad.

“En comparación con el comienzo de la era industrial, nos encontramos actualmente con un 50% más de agua de deshielo. Según los datos, se ha producido un 30% de este aumento únicamente durante el siglo XX”, reseñó National Geographic.

Y es que al ser mayor la temperatura se acelera el derretimiento y por ende hay más flujos de agua sobre la superficie, lo que oscurece las capas de hielo, reduce la reflexión de los rayos del sol y la superficie absorbe más el calor.

Al igual que Das, investigadores rusos afirman que en los últimos 25 años han podido constatar una reducción del 40% en el nivel de hielo al final del verano ártico. Esto según el científico Vladimir Sokolov permite predecir que los osos polares dejarán de cazar en el mar helado para trasladarse a las orillas de los lagos y los archipiélagos cercanos al polo.

Aumenta canibalismo entre osos polares

Otro elemento tiene que ver con las actividades que el hombre adelanta en la región y que han afectado su hábitat. Desde 1996, las ocho potencias árticas (Estados Unidos, Rusia, Canadá, Dinamarca, Finlandia, Noruega, Islandia y Suecia) se congregan en el llamado Consejo Ártico con el fin de promover la cooperación en relación con la región. Petróleo, gas natural, carbón, hierro, plata, oro y zinc son algunas de las materias primas debajo de la superficie. Se estima que allí se encuentra el 25% del petróleo que queda por explotar en el planeta.

Una zona, como la que va del Golfo de Obi al mar de Barents, tradicionalmente fue un espacio de caza para los osos polares, pero ahora es una concurrida ruta de barcos cargados de gas natural licuado, lo que ocasiona la destrucción de las capas de hielo.

Estos dos factores,  el deshielo y la pérdida de su hábitat, están ocasionando que en muchas de sus regiones su alimento esté desapareciendo.

Para Mordvintsev esa falta de alimentos está haciendo que el canibalismo entre los osos polares esté aumentado. En algunas estaciones no hay suficientes alimentos y los osos atacan a las osas con oseznos.

Durante una presentación en la ciudad de San Petersburgo, el investigador del Instituto Severtsov para Problemas de Ecología y Evolución de Moscú también agregó que a diferencia de hace décadas, ahora hay más gente que trabaja en el Ártico y observa el comportamiento de estos mamíferos.

“Ahora obtenemos información no solo de científicos sino de un número creciente de trabajadores del sector petrolero y empleados del ministerio de Defensa”.

Oso polar enfrenta pérdida de su hábitat

A medida que se da el derretimiento del hielo polar, la región se hace más accesible y con ello comienzan a tomar cuerpo los proyectos de posibles nuevas rutas de tráfico marítimo en la región. Ya el secretario de Estado de los Estados Unidos, Mike Pompeo, se ha referido “a los nuevos canales de Suez y Panamá del siglo XXI” y a la posibilidad de que se pueda navegar para el año 2040 por aguas abiertas hasta el Polo Norte.

También el presidente de Rusia, Vladimir Putin, y el de China, Xi Jinping, quieren impulsar su comercio internacional por el Ártico.

En este contexto, el oso polar al igual que los renos, lobos árticos o las focas, por solo citar algunas de las especies en esa vasta región, deben luchar por sobrevivir. Y a veces a costa de la misma especie. No la tienen fácil cuando es el mismo hombre el artífice de la destrucción de su ecosistema.

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Sobre Ernesto Linzalata

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Venezolano, radicado en Venezuela. Licenciado en Comunicación Social y Máster en Desarrollo Organizacional y Gerencia de Proyectos, en la Universidad Católica Andrés Bello. Coordinador de contenidos de las versiones digitales e impresas de Cambio16 y Energía16. Y de la revista Cambio Financiero. Con amplia experiencia en el mundo de las comunicaciones, en medios como la Agencia Alemana de Prensa y el diario Economía Hoy. Asimismo, fue director redaccional de la revista de la Cámara Venezolana-Americana. Por más de 13 años se desempeñó en el área de Comunicaciones Corporativas de la Industria Petrolera. Membresía: Asociación de Revistas ARI, Colegio Nacional de Periodistas (CNP) y Sindicato Nacional de la Prensa de Venezuela (SNTP).

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