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François-Henry Bennahmias, CEO de Audemars Piguet

François-Henry Bennahmias: “¿Fabricar smartwatches? Absolutamente, no”

Por: Yves Briceño

Audemars Piguet ha presentado en el Salon International de la Haute Horlogerie (SIHH) de Ginebra su mayor lanzamiento en 25 años: CODE 11.59, un reloj clásico por naturaleza y poco convencional por su diseño. Este modelo escribe una nueva página en la historia de la Manufactura y representa su código genético. CODE significa Cambio, Oportunidad, Determinación y Evolución.

Es ante todo una historia humana, según François Bennahmias, consejero delegado de Audemars Piguet. “Esta colección exigía nuevas herramientas, habilidades y técnicas para alcanzar un grado excepcional de complejidad técnica y estética. Cuenta los desafíos humanos y las historias apasionadas de los entregados relojeros que se atrevieron a seguir sus convicciones, unieron sus fuerzas y perseveraron, superando siempre sus propios límites”.

Para Jasmine Audemars, presidenta de la Junta Directiva de Audemars Piguet, se asume el reto constante de superar los límites de la artesanía. “Dotados de un fuerte espíritu de independencia, estamos orgullosos de ser dueños de nuestras raíces y nuestro territorio, atreviéndonos a combinar precisión y creatividad. Fieles a nuestro legado, continuamos evolucionando, preservando y reescribiendo tradiciones. El 11.59 va por delante del juego, constantemente al borde del mañana”.

En el año 2012, después de desempeñar importantes cargos y desarrollar una carrera de éxito durante más de dos décadas en la casa relojera suiza Audemars Piguet, François-Henry Bennahmias se convirtió en su CEO mundial. Bennahmias fue jugador profesional de golf en Francia y trabajó con Giorgio Armani, Gianfranco Ferré y Les Copains, entre otras marcas, antes de comenzar a colaborar en 1994 en la Maison que hoy es parte esencial de su vida profesional y personal las 24 horas del día, todos los días del año.

En Audemars Piguet fue director de Ventas de sus sedes en París y Singapur, gerente de Marketing y Ventas para Asia y Europa, desde Ginebra, y presidente y CEO para Norteamérica y Sudamérica, desde la ciudad de Nueva York, antes de escalar a su cumbre más alta, con el firme propósito de apuntalar su crecimiento y desarrollo progresivo, mientras favorecía la calidad de sus artículos de lujo sobre la cantidad. Su tenaz labor al frente de la marca a escala global ha sido fundamental para consolidar sus vibrantes colecciones, para innovar con nuevos artículos de formas y colores llamativos, y para mantener en buena forma a la empresa, pero sin sacrificar sus valores legendarios y su savoir faire artesanal.

Al alto ejecutivo, amante de los deportes y la música, le gusta verse como el director de una orquesta o el coach de un club de fútbol. “No soy el mejor en todos los departamentos, pero hago a nuestros empleados trabajar en equipo en busca de la excelencia”, dice convencido de rendir tributo a la leyenda de la marca, pero siempre con la mirada en el futuro. “AP nunca da nada por sentado y siempre mira al mañana. En las próximas décadas seguiremos sorprendiendo a nuestros clientes”.

La casa de alta relojería tiene su sede en Le Brassus, en la región suiza de Vallée de Joux. Fue fundada por Jules Louis Audemars y Edward Auguste Piguet en 1875. Hoy, gestionada por sus descendientes, se enorgullece de ser un negocio familiar, independiente y audaz, a contracorriente de la habitual moderación de las grandes corporaciones del sector.

¿Cómo definiría su modelo de negocio hoy en día?

En realidad, este está cambiando completamente. Hace diez años éramos mayoristas; hoy nos estamos convirtiendo en minoristas. Ahora tenemos un contacto más directo con nuestros clientes finales a través de nuestras AP houses. Queremos tener esa estrecha conexión con ellos y, por eso, estamos cambiando muchas cosas en la compañía. Vivimos tiempos de transición en los que tenemos que reaprender un nuevo modelo de negocio, porque antes vendíamos 40.000 relojes y ahora estamos vendiendo 40.000 veces un solo reloj. Entonces tenemos que tener una mentalidad muy diferente.

¿Cuáles son los principales retos de Audemars Piguet al aplicar este nuevo modelo de negocio? ¿Por qué han decidido cambiarlo?

Todo lo que hemos hecho durante los últimos seis años ha sido en función de la calidad. Sabemos que no hay manera de alcanzar la excelencia si no consideramos lo que nuestros clientes quieren, lo que podemos mejorar y lo que les gusta de nosotros. Debido a que hoy los entendemos mucho mejor y comprendemos lo que está sucediendo en el sector de la alta relojería, nuestra marca ha sido, es y seguirá siendo muy exitosa.

¿Cuál considera que es la gran innovación de Audemars Piguet bajo su liderazgo?

Hemos tenido grandes innovaciones en el área técnica, por ejemplo. Muchos de nuestros relojeros están pensando en este momento cuáles pueden ser los mejores mecanismos del futuro. También estamos reuniendo a nuestra gente para asegurar la integridad de nuestro equipo. Hoy somos 1.600 personas. En el año 2000 éramos 200. Ahora tenemos mucha más gente y estamos más juntos de lo que estábamos hace 20 años. La innovación, para nosotros también está relacionada con la forma en que trabajamos. Por ejemplo, no obligamos a nuestros empleados a trabajar todo el tiempo en nuestra sede. Además, estamos prestando una mayor atención a nuestras actividades en relación con la preservación del medioambiente, como el uso del friendly car pool. Queremos aplicar todas las innovaciones que nos permitan adaptarnos a este nuevo mundo. Pero no solamente se trata de innovar, sino también de estar presentes y ser relevantes. No estamos mirando al pasado, estamos apuntando a lo que puede suceder mañana.

¿Y qué cree que le va a suceder mañana a Audemars Piguet?

No solo a Audemars Piguet, sino también a la industria de la alta relojería y a otras empresas. Todas serán puestas a prueba por las jóvenes generaciones. Ellos quieren constatar que lo que les estamos diciendo con nuestros mensajes es realmente verdadero. Las nuevas generaciones quieren estar seguras de que no les estamos mintiendo o dando informaciones erróneas. Por esa razón, nos estamos preparando para poder decirles: “Sí, pueden venir a vernos y pueden constatar con transparencia que lo que hacemos es cierto y tiene un gran valor”.

¿Cuál es la proyección de Audemars Piguet en el sector del lujo digital? ¿Qué mercados son su principal objetivo?

Hoy estamos haciendo 40.000 relojes. Aun si nosotros mañana fabricáramos 50.000, ese número no sería significativo. ¡Hay cuatro millones de personas que pueden pagarlos! Por eso, no nos preguntamos si estamos conquistando el mundo con esa cantidad, sino si somos fieles a nuestro espíritu y preservamos nuestra exclusividad, sorprendiendo a nuestros consumidores y transformando sus experiencias en emociones. Lo mejor aún está por venir. Muchos dicen que los smartwaches van a desplazarnos. No. Siempre habrá un lugar para las marcas verdaderas, exclusivas y artesanales. Audemars Piguet ha estado en el negocio de la alta relojería desde 1875. Estamos adaptando nuestra compañía a los nuevos tiempos, pero sin cambiar nuestra esencia.

Audemars Piguet ha señalado que los relojeros independientes deben sentirse libres de establecer sus propias reglas, tomar decisiones a contracorriente e innovar…

Esa es nuestra razón de ser y para ello vivimos cada día. Si estuviésemos en la línea de salida de una carrera de vela alrededor del mundo y hubiese 20 barcos, 19 comenzarían a dirigirse hacia el este y solo uno hacia el oeste. ¡Ese barco seríamos nosotros!

¿Por qué?

Queremos escribir nuestra propia historia de éxitos y, algunas veces, también de fracasos. Sabemos que vamos a ser exitosos y queremos estar a cargo de nuestro presente y futuro. Somos independientes. Y eso es muy importante para cada una de las personas que trabajamos en AP. No pertenecemos a ninguna corporación y queremos llevar las riendas de nuestro destino. Si decidimos tomar una determinada dirección, la tomamos. Nadie va a decirnos que no podemos hacerlo. No somos seguidores de otros, queremos marcar tendencias.

¿Cómo se diferencia AP de otras marcas en el sector de la alta relojería?

Nosotros no tomamos la inspiración de otras empresas del sector de la alta relojería. Nos inspiramos en diversos sectores, como el aeronáutico, comercial o naval. No somos convencionales. Nos encanta poder romper las barreras y abrir nuevos mundos. Es siempre un reto trabajar para AP. Empujamos tan lejos y tan rápido como podamos todos los días.

¿Cómo se enfrenta Audemars Piguet a la irrupción de las nuevas tecnologías?

Primero, sabemos que debemos elegir. ¿Vamos a fabricar smartwatches? Absolutamente, no. No es nuestro campo. Pero, ¿debemos incursionar en el e-commerce? Definitivamente, sí. Si dijéramos hoy que jamás venderíamos nuestros relojes en internet, estaríamos completamente locos. Pero esta es solo una herramienta más. Tenemos que continuar adaptándonos al nuevo mundo, pero jamás alejarnos de quienes somos. Vamos a sorprender con innovaciones y nuevos mecanismos en los días por venir. Tenemos muchos empleados locos, muy inteligentes y verdaderos cerebros, que están pensando cómo va a ser mañana la tecnología punta de la alta relojería.

¿Cómo está revolucionando la impresión 3D el arte de la alta relojería?

Sabemos que este tipo de impresión va a revolucionar el mundo. Tenemos una impresora 3D en la oficina con la que estamos probando algunas cosas. No la estamos usando en este momento para fabricar piezas, pero quién sabe si lo haremos en el futuro. Esta innovación ha llegado al mundo y vamos a ver qué bien puede traernos. Jamás les cerramos las puertas a las más nuevas y avanzadas tecnologías. Les damos la bienvenida, las miramos y vemos lo que nos pueden traer.

¿Cuáles son los objetivos estratégicos de Audemars para competir con otras compañías relojeras?

Queremos ser los mejores.

¿Cómo compiten con las empresas más grandes, por ejemplo?

En el sector de la alta relojería estamos haciendo un buen trabajo. Queremos ser la marca de referencia de nuestros clientes. Si nadie comprara relojes nunca más o hubiese una sola marca que se pudiese comprar, nos gustaría que fuera Audemars Piguet. Eso es a lo que apuntamos.

¿Cómo vendería su marca a un cliente español?

Más allá del mercado español, Audemars Piguet siempre ha tenido un gran éxito en todos los países con orígenes latinos. Este sector demográfico, por ejemplo, ha sentido desde siempre una atracción muy especial por el Royal Oak. Cada vez que tengo oportunidad de venir a España, donde también hemos tenido un gran éxito, me encuentro con muchos clientes que han sentido y sienten una gran pasión por nuestra marca durante décadas. ¿Por qué? Francamente, yo ni siquiera lo sé, pero es un hecho real. Resulta increíble constatar la pasión que los españoles sienten por nosotros. Les diría que lo mejor está aún por venir. Si somos buenos ahora, esperad hasta mañana. Seremos aún mejores.

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