La Universidad Miguel Hernández lanza COGNITRAIN, un sistema de fitness cerebral basado en IA, electroencefalografía y videojuegos que estimula memoria y atención en personas mayores, con especial atención en las de zonas rurales
En España, el 18,5 % de las personas mayores de 65 años presenta deterioro cognitivo. La cifra se eleva al 45,3 % a partir de los 85 años. Además, cerca de 800.000 ciudadanos sufren demencias. Estos datos dibujan un escenario demográfico exigente, porque la población de más de 65 años ya representa el 19,9% y se espera que alcance el 30,3% en 2060.
Esta realidad llevó a la Universidad Miguel Hernández de Elche a poner en marcha COGNITRAIN. El proyecto de fitness cerebral, del grupo Brain-Machine Interface Systems Lab, combina IA, electroencefalografía y videojuegos interactivos con el fin de estimular la memoria, la atención y las funciones ejecutivas en personas mayores mediante la propia actividad del cerebro.
La iniciativa no se limita a los laboratorios. Prioriza los municipios de menos de 20.000 habitantes, donde el acceso a terapias cognitivas resulta más limitado. Con ello se busca convertir una tecnología compleja en una herramienta cotidiana y cercana para las personas mayores.

La gimnasia mental obliga al cerebro a generar nuevas conexiones neuronales y a reforzar las existentes. El proceso, conocido como neuroplasticidad, se mantiene a lo largo de toda la vida. Por eso, el entrenamiento constante actúa como un escudo protector frente al declive asociado a la edad.
El cambio de conciencia resulta clave. Ya no se trata de aceptar el deterioro como inevitable. Ahora se trata de entrenar la mente con la misma disciplina con la que se cuida el cuerpo. COGNITRAIN ofrece una vía concreta y accesible para lograrlo.
Tecnología al servicio de la mente
COGNITRAIN registra la actividad eléctrica del cerebro mediante electrodos secos o humedecidos. Estos dispositivos de bajo coste se colocan con facilidad y no requieren geles complejos. A diferencia de los sistemas clínicos tradicionales, resulta más sencillo de usar fuera de entornos especializados.
Los algoritmos de inteligencia artificial interpretan las señales cerebrales en tiempo real. El usuario controla un juego mediante imaginación motora. Si imagina caminar, el avatar avanza. Si se relaja, el avatar se detiene. De este modo, la actividad neural se traduce en acciones concretas dentro del entorno virtual.

El sistema trabaja la atención, la memoria y las funciones ejecutivas. Estas últimas intervienen en la planificación, la organización y la resolución de problemas. La interacción directa con las propias señales cerebrales implica al usuario de forma activa y favorece un aprendizaje más natural.
La inteligencia artificial también reduce el número de sesiones necesarias para dominar la herramienta. Por lo tanto, personas sin experiencia previa pueden adaptarse con mayor rapidez. El objetivo final consiste en facilitar el uso cotidiano de esta tecnología.
El equipo ya ha realizado pruebas con voluntarios. Observa cómo responden las personas mayores y adapta los juegos a sus necesidades. Así, construye un abanico de actividades que abordan distintos aspectos cognitivos y motores.
Ciencia que respalda el entrenamiento
La evidencia científica apoya con claridad los beneficios del fitness o gimnasia cerebral para la estimulación cognitiva en personas mayores. Estudios demuestran que acumular al menos 52 horas de ejercicio combinado mejora el rendimiento mental en adultos mayores. Los avances se consolidan a partir de las 50 horas distribuidas en cuatro a seis meses.
La actividad aeróbica moderada tres veces por semana incrementa el volumen del hipocampo hasta un 2%. La cifra compensa entre uno y dos años de cambios cerebrales vinculados a la edad. Además, la práctica regular estimula la formación de nuevas conexiones y refuerza la reserva cognitiva.

Un estudio de la Universidad de Texas en Dallas siguió a casi 4.000 adultos de 19 a 94 años durante 3 años. Comprobó que la constancia en el entrenamiento cognitivo genera mejoras mensurables en habilidades mentales, bienestar emocional y conexión social. Los avances se producen a cualquier edad.
La Organización Mundial de la Salud recomienda mantenerse intelectualmente activo para reducir el riesgo de deterioro. Las personas mayores que realizan ejercicio cuatro veces por semana presentan aproximadamente la mitad del riesgo de demencia respecto a las sedentarias. Sin embargo, ningún método elimina por completo el riesgo.
Los primeros resultados de la gimnasia mental aparecen tras pocas semanas. Se observa mayor fluidez verbal y mejor capacidad de atención. Los cambios significativos se consolidan con la regularidad. Por eso, la constancia funciona como el factor decisivo.
Innovación que llega a los pueblos
Uno de los ejes centrales de COGNITRAIN es la accesibilidad territorial. El proyecto presta especial atención a los municipios pequeños. En estas localidades resulta más difícil encontrar centros que ofrezcan terapias cognitivas asequibles para la población general.
La Universidad Miguel Hernández ya mantiene conversaciones con Banyeres de Mariola. Allí se prevé organizar un evento en la fase final del proyecto. También se valorará la posibilidad de llevar actividades similares a otras localidades de la provincia de Alicante.

Como parte de las acciones de divulgación, los investigadores presentaron recientemente el sistema en el Centro Social La Hoya de Elche. La demostración interactiva permitió a vecinos y personas mayores conocer de cerca la tecnología y probarla en primera persona.
El uso de equipos económicos y de fácil colocación facilita la salida del laboratorio. De este modo, la herramienta puede trasladarse a entornos cotidianos y a centros sociales de municipios rurales. El propósito consiste en democratizar el acceso a la estimulación cognitiva avanzada.
La apuesta territorial del fitness cerebral con IA responde a una necesidad real, pues el envejecimiento de la población se acentúa en zonas rurales. Por eso, llevar innovación a estos espacios contribuye a reducir desigualdades y a fortalecer la autonomía de las personas mayores en su propio entorno.
Hacia una nueva visión del envejecimiento
COGNITRAIN no solo ofrece una herramienta tecnológica. Propone un cambio de mirada. El cerebro conserva capacidad de adaptación a lo largo de toda la vida. Por lo tanto, el entrenamiento mental deja de ser un privilegio de centros especializados y se convierte en una práctica posible y cercana.
La mejora del estado de ánimo y de la autoestima forma parte de los beneficios. Completar retos mentales refuerza la confianza. Además, las actividades grupales impulsan la socialización y reducen el aislamiento. Estos factores protegen la salud mental de forma complementaria.

La autonomía personal se fortalece cuando la persona mayor mantiene sus capacidades de planificación y memoria. Así, puede seguir realizando tareas cotidianas sin depender de terceros. Este aspecto resulta esencial para la calidad de vida y para el bienestar familiar.
El proyecto se alinea con las recomendaciones internacionales sobre envejecimiento activo. Combina estimulación cognitiva, tecnología accesible y enfoque territorial. De esta manera, responde a un reto demográfico con una propuesta concreta y esperanzadora.
COGNITRAIN invita a la sociedad a asumir un papel activo. Entrenar la mente no es un lujo. Es una inversión en independencia, dignidad y longevidad con sentido. La Universidad Miguel Hernández da un paso firme en esa dirección con su fitness cerebral para personas mayores.





